Esa fue la principal mercancia que se vendió en la presentación de la próxima feria de fallas: ilusión. Lo repitió varias veces el gerente de Nautalia y no le falta razón. La gente, tras nueve meses con la plaza cerrada, quiere toros, quiere volver a sentarse en los tendidos del coso de Monleón para sentir la emoción del toreo y la cartelería del serial así lo promete. Luego ya se verá cómo resulta.






