OPINIÓN

HomeOPINIÓN

Hace unos días cumplió 91 años y sigue en el tajo, trabajando a diario como si estuviera ahora empezando una carrera que, en el aspecto periodístico, comenzó 65 años atrás. Ejemplo perfecto para tantos que hoy especulan con el esfuerzo y buscan sólo el pelotazo que les libere de la actividad más honrosa del hombre: el trabajo. Francisco Picó sigue cada día dándole a la pluma. Y a la pala.

Sigue el sanisidro 2023 triunfal de público y orejero (ya vendrán los rabos en cuando haya algo verdaderamente extraordinario y completo) y está bajando el toro y subiendo las protestas del sector que no se resigna a que esa plaza se vuelva una más de pueblo. Pancartas en los tendidos contra la subida de precios (aunque no se nota por la gran afluencia de público).  Y protestas sonoras contra algunas corridas faltas de trapío y de fuerza. Este país, como dice y ha impuesto en citarlo así la izquierda, antes llamado ESPAÑA, traga todo impávido y pasota . Manicomio preocupante. Y LAS VENTAS, raras.

Acaba de ratificar los presagios que apuntó en el pasado ciclo de Fallas, cuando el estoque le privó de un éxito apoteósico. Ahora, de nuevo en Valencia, Nek ha abierto la puerta grande tras una faena memorable esta vez excelentemente rematada. No hace tanto tiempo triunfos así daban la oportunidad de hacer 40 novilladas y ponían a circular. En la actualidad todo es más complicado y cuesta sumar contratos hasta la llegada de septiembre, el mes de las ferias de las novilladas.

No corren buenos tiempos para la tauromaquia, en cuanto a su reconocimiento y aceptación en el ámbito político y su marginación por parte de ese disparate tan peligroso y dañino como es lo políticamente correcto. Y hay especial interés en desvincular de la, digamos, cultura oficial todo aquello que se signifique particularmente con el mundo taurino.

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO