San Fermín que es otra cosa para bien o para mal dentro del toro y del toreo. Todo cambia en su momento mágico que es el encierro y al que debe su extraordinaria y universal fama y por el que es conocido en todo el mundo. Otra cosa es la corrida de la tarde, con mucho que analizar y que nada tiene que ver con las de las demás plazas, salvo que hay toros y toreros, y a los que se le perdona todo salvo que pinchen, y el encierro, único, espectacular, número uno -indiscutible- del mundo.

Ricardo Díaz-Manresa
Pero todo cambia hasta en Pamplona, tanto que ahora sólo continúan tres cosas y lo puedo escribir tras haber asistido a todos los encierros, sin perderme uno, en más de 50 años, primero como aficionado, después como profesional del periodismo (muchos sanfermines presencialmente) y última etapa por televisión. Y sólo quedan de antes estas tres cosas, aunque también diferentes:
1/ El toro corriendo por las calles
2/ Muchísimos corredores
3/ La ciudad escenario del recorrido
Grandes cambios, sí, que voy a enumerar. Primero, el toro:
1/ Un toro diferente que sigue protagonizando los encierros, con peligro sí, por supuesto, pero mucho menos.
2/ En 2023, los 64 toros de los 8 encierros sólo dieron dos cornadas y leves. Y así en los últimos años. Miren las estadísticas.
3/ El último percance mortal fue hace 14 años. Y el toro arrolló al corredor, sentado y de espaldas. Un accidente desgraciado.
4/Los toros ahora están mucho más entrenados y musculados. Hacen habitualmente carreras en la dehesas.
5/ Muy acostumbrados, por tanto, a correr en manada.
6/Mucha más velocidad lógicamente en la carrera
7/Con cabestros mucho más entrenados
8/ Hasta tal punto que hace unos años los corredores protestaron y pidieron que quitaran del recorrido a unos cabestros muy listos que se ponían delante de los toros, los tapaban y no dejaban a los corredores “coger toro” y hacer las carreras de toda la vida
9/ Toros por tanto que apenas derrotan
10/ Que tampoco resbalan con tanto antideslizante
Segundo, los corredores:
1/ Ahora más participantes que nunca.
2/ Claramente demasiados
3/ Mejor preparados físicamente
4/ Más jóvenes
5/De todas las razas
6/ Un cierto número de mujeres a las que no se las ve “en astas”
7/Apenas llevan periódicos en la mano como defensa
8/Sin tapones a la entrada
9/Antes apenas iban uniformados
10/Ahora, más de la mitad de blanco y rojo
11/Y también multitud con diferentes camisetas
12/ Bastantes para diferenciarse y que los distingan mucho y pronto
13/ Los hay mamarrachos que van con el pelo e indumentaria increíbles
14/ Antes “los divinos” no buscaban tanto protagonismo sino que les venía por ser estupendos corredores
15/ Aunque hay corredores con pantalón corto, la mayoría los llevan largos
Y dos preguntas:
¿Entenderá San Fermín cuando le cantan en vasco o lo deja para cuando Navarra, ya falta menos, sea vasca?
¿A qué viene la cantidad de viejos que piden a San Fermín en los tres cánticos que “los guíe en el encierro” cuando no corren? Sobran del todo. Será que los guíe detrás de las talanqueras, desde los balcones o viéndolos por la tele.
Total, que -por lo expuesto– los encierros han ido bajando en emoción. Menos sorprendentes y más monótonos.
De las transmisiones de RTVE pues… parece que en imágenes y no digamos en presentadores son manifiestamente mejorables.









