La gala de los VII Trofeos Toros con El Soro volvió a resultar un espectáculo tan extenso como intenso. Y volvió a demostrar que ese sorismo, que nació con Vicente Ruiz El Soro, ese fenómeno que se empezó a crear hace casi ya cuatro décadas, y que hoy todavía se sigue vigente. Algo más que una religión. Que una creencia. Que una moda. Que un movimiento. Y que sigue arrastrando masas. Y teniendo un enorme poder de convocatoria. Enrique Amat El sorismo surge en Foios, en plena huerta valenciana. Alrededor de la figura de Vicente Ruiz El Soro, un espada nacido en esta localidad. Y a su estela se creó toda una filosofía de la vida. Una forma de ver las cosas, de sentir, de querer y de vivir, que se extendió entre amigos e incondicionales. Un movimiento que más tarde se proyectó por todos los rincones del planeta taurino, y que vistió durante dos décadas la tauromaquia de naranja y oro. Porque el sorismo está en Foios. Está en Valencia. Está España. Y en Francia, en Portugal, en México, en Venezuela, en Colombia, en Ecuador. El sorismo responde perfectamente a la personalidad de su titular. El sorismo es explosión, el sorismo es pasión. El sorismo es entrega, espíritu de sacrificio, afán de superación, ilusión. El sorismo es venirse arriba ante la adversidad. El sorismo es supervivencia. El sorismo es pueblo, es cercanía, es amabilidad, es cariño, es afecto. El sorismo es fe. El sorismo es esperanza. El sorismo es gente. El …






