Aquí están todos los libros publicados el año pasado sobre el tema taurino.
Aquí están todos los libros publicados el año pasado sobre el tema taurino.
La suspensión estos días de las fiestas de San Fermín trae al recuerdo al escritor estadounidense Ernest Hemingway, quien con sus novelas y reportajes popularizó estas fiestas pamplonesas por todos los rincones del mundo. No habrá Sanfermines, y el aficionado deberá matar la afición con la lectura de una de las obras que contribuyeron a universalizar estas fiestas. Enrique Amat La tauromaquia estuvo presente en muchas de las obras de este singular, polémico y polifacético escritor. Así sucede en Fiesta, su primera novela larga, editada en 1927. Tal vez la más cuidada y para gran parte de la crítica, la mejor de todas. Encarnado en uno de los protagonistas, Robert Cohn, Hemingway es el eje central de una historia donde juegan un papel protagonista las fiestas de San Fermín y un matador de toros. En la ficción, Pedro Romero, quien estaba inspirado en la figura de Cayetano Ordóñez Niño de la Palma, con quien al escritor le unía una gran amistad. Su argumento narra la historia del viaje a Pamplona de un grupo de americanos e ingleses exiliados en París en los años veinte, y el reencuentro entre Brett Ashley y Jake Barnes, quienes durante la guerra vivieron una intensa relación. Es una novela donde España aparece como un país exótico, lleno de folclore, flamenco, mujeres, toros, vino y diversión. Todo aquello que deslumbró a este escritor americano durante sus visitas a nuestro país. Por eso, más de ochenta años después de publicada, Fiesta sigue siendo una obra de culto. Todo un misterio literario que propició que las …
El confinamiento casero al que nos sigue teniendo sometidos este estado de alarma provocado por el Coronavirus, da la oportunidad a los aficionados a que sigan dedicando tiempo a la cultura taurina. Libros y películas pueden contribuir a llenar estas horas de ocio y a que los aficionados maten el gusanillo, ya que no se pueden sentar en los tendidos de las plazas de toros. Enrique Amat Y una buena película es Tú solo, dirigida por Teo Escamilla en el año 1984. Su punto de partida eran los avatares de un grupo de aspirantes a toreros, alumnos pertenecientes a la escuela de Tauromaquia de Madrid, en la que comienzan a dar sus primeros pasos en el toreo. El film marcó un hito, tanto por lo que se refiere al tratamiento de los toros en el cine como por la originalidad de sus planteamientos y el carácter, mitad documental, mitad ficción del mismo. Le concedieron la mención especial al Mejor Director Novel en el Festival de Cine de San Sebastián en el año 1984. Estaba protagonizado por unos jovencísimos alumnos aspirantes a toreros, los cuales con el transcurso del tiempo siguieron muy distinta suerte en su devenir profesional por los ruedos. Algunos llegaron a figuras, como José Miguel Arroyo Joselito. Otros consiguieron llegar a tomar la alternativa y tuvieron cierto éxito como matadores, tales como Lucio Sandín. Algunos acabarían destacando luego como excelentes subalternos tras fracasar en su intento de ser jefes de filas, como los casos de José Antonio Carretero, …
Hoy el presidente ha dicho "Hemos conseguido controlar la situación gracias, entre otras cosas, a nuestra moral de victoria".
Se está preparando la publicación de un libro sobre la historia de la plaza de toros de la localidad valenciana de Venta del Moro. Una plaza que está en fase de reconstrucción y que celebrará su L aniversario el año que viene, ya que fue inaugurada el 24 de junio de 1971 con un festejo en el que actuaron los matadores de toros Adolfo Rojas y José Luis de la Casa. Al año siguiente, hizo el paseñillo n la misma un torero norteamericano quien, una vez acabado su periplo en los ruedos, se convirtió en un personaje polifacético: pintor de trazo picassiano, escultor, fotógrafo, poeta y escritor. Enrique Amat Robert Ryan es un personaje polifacético. Pintor, escultor, fotógrafo, poeta, escritor y torero, nació en Los Ángeles en 1944. En Tijuana asistió a su primera corrida de toros. Un festejo en el que tomó parte Pepe Ortiz, el llamado Orfebre Tapatío, quien más tarde le acogió en su casa y le enseñó los fundamentos del toreo. Discípulo de este maestro, de su capote renacieron el quite por las afueras y la belleza insuperable del célebre quite de oro. Vistió su primer traje de luces el 5 de mayo de 1962 en la plaza de Sabinas, en el estado de Coahuila. Fue en un mano a mano con Américo Garza y cortó dos orejas. Se presentó con éxito en la plaza México el 7 de agosto de 1966, alternando con Antonio Lomelín y Salvador Santoyo. Viajó a España, donde utilizó el seudónimo …