Enrique Amat
Fue presentada a la sección oficial del Festival de Cannes de 1956. Para su rodaje se organizaron hasta cuatro corridas en la plaza de Las Ventas, en las que se lidiaron reses de Antonio Pérez. En ella Ricardo Puente, papel interpretado por Domingo Ortega, es un veterano torero quien tuvo mucho cartel y ahora está en el ocaso. Vive amargado y lleno de rencores junto a Paloma, una mujer que no se resigna a seguir siendo la amante de un hombre ya en el declive. Momentos antes de partir para la plaza a torear una corrida, Puente tiene una violenta escena con Paloma, ya que ésta va a asistir a la misma para ver a Carmona, torero interpretado por Antonio Bienvenida, el espada de moda del momento.
Por otra parte Isabel, la esposa de Carmona, ha tenido noticia de que a su esposo le ha sido ofrecido un contrato en América y pretende convencerle de que no debe aceptarlo. Su hermana Ana María quiere conseguir que su hermano consienta sus relaciones con el matador Rondeño, papel interpretado por Enrique Vera. Carmona se opone a ello, porque opina que Rondeño es un mal torero. Ninguna de las dos mujeres logra persuadir a Carmona. Éste, en cambio, consigue que su esposa y su hermana asistan a la corrida de aquella tarde, en la que los tres comparten cartel, para que aquella se convenza de que le sobra razón para oponerse al noviazgo.
La corrida comienza y durante la lidia un espontáneo se lanza al ruedo y es cogido por el toro, muriendo en la enfermería de la plaza. Puente fracasa durante su primer toro, Rondeño no tiene una buena actuación, y el único triunfador de la primera parte del festejo es Carmona. Sin embargo, en la segunda mitad de la corrida la suerte cambiará para los tres matadores.








