Tal día como hoy. Lo impensable

El 16 de mayo de 1920 el mundo, y especialmente el taurino, se conmovía al conocerse la noticia, increíble para la inmensa mayoría: un toro había matado a Joselito.

Cuando Gallito decidió tomar la alternativa, su hermano Rafael no aceptó en principio cargar con aquella responsabilidad y se reúne en casa de don Eduardo Miura con Felipe de Pablo Romero, para determinar entre los tres si conviene o no tal circunstancia. En el ánimo de todos pesaba que José fuera todavía un niño y andaba escaso de carnes… Mientras tanto estaba en su casa Joselito, paseando nervioso… y esperando con impaciencia el final de esta reunión. Al ver que tardaban, entró súbitamente en la cocina, cogió un cuchillo y acercándose a su madre, le dijo, furioso:
-Mamá, como decidan que no tome la alternativa, me mato”

La enorme capacidad de Joselito le convirtió, casi desde el mismo instante de tomar la alternativa, en la gran referencia del momento y la figura indiscutible del toreo no sólo de su tiempo.
Toreó más que nadie. En 1912 y tras su alternativa, el 28 de septiembre, tomó parte aún en 14 corridas y tuvo desde el primer momento la consideración de primerísima figura. 80 actuaciones hizo en 1913 y 75 en 1914, perdiendo aquel año otras 36 debido a los percances sufridos. En 1915 ya pasó de los cien contratos, 105, algo que haría también en los dos años siguientes -105 en 1916 y 103 en 1917-, no llegando a esa cantidad en 1918, para cuya campaña tenía ajustados 11 contratos pero sólo intervino en 81 festejos debido a cogidas y enfermedad. 91 fueron las corridas toreadas en 1919, a las que hay que sumar las 11 en que actuó en Perú, en la que fue su única campaña americana, y 20 las que toreó en 1920 hasta el fatídico 16 de mayo. En total fueron 681 corridas toreadas en las que mató 1569 toros.

Le pudo a los toros más que cualquier otro torero hasta que sucedió lo que nadie podía imaginar: que le matese un toro.

Tras su gira peruana en el invierno de 1919 y 1920, abríó la temporada en Valencia. Llegaba de Écija, en cuya plaza había actuado los días 9 y 10 de mayo. En el coso de Monleón lo hizo el 13 de aquel mes de mayo de 1920 que entonces nada hacía presagiar que fuese trágico. Luego iría a Madrid y después a Talavera, para torear mano a mano con su cuñado Ignacio Sánchez Mejías. Fue el 16 de mayo de 1920, en una corrida organizada por unos amigos del menor de los Gallo, que pidió ser incorporado a última hora en el cartel (había roto un contrato en Madrid, ya que le habían pitado el día antes). Toreaba en un mano a mano con su cuñado Ignacio Sánchez Mejías. Bailador, marcado con número 7, el quinto de la tarde, era pequeño y bronco. Se dice que también burriciego, con visión defectuosa, veía de lejos pero no de cerca, que se arrancó de improviso o que quizá perdió de vista a los caballos. Se cuenta que Joselito se descuidó un momento mientras arreglaba la muleta, Bailador no siguió el engaño, enganchó al torero y lo lanzó al suelo y le corneó en el vientre, ocasionándole la muerte. Circularon muchas leyendas acerca de cómo se produjo la cogida (que José fue al quite de su cuñado Sánchez Mejías y resbaló en la arena mojada o que fue como la del Espartero), pero la versión más fiable es la de Corrochano, que estaba presente en la plaza y que asistió a la agonía del torero en la enfermería.

Gregorio Corrochano, espectador aquella trágica tarde, escribió sobre aquel desgraciado percance: “¿Qué es torear? Yo no lo sé. Creí que lo sabía Joselito y vi cómo le mató un toro”.

Se acabaron los toros, dijo El Guerra cuando se enteró.

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977. Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.
Es responsable del área taurina de RNE en la Comunidad Valenciana y corresponsal del diario La Razón. Creador y director desde 1993 de Avance Taurino.

Es autor de más de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Vicente Barrera Simó, Julián García, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…

Ha dado conferencias por toda España y comisariado y organizado exposiciones para Ayuntamientos, Diputaciones y numerosas entidades de nuestro país.