Hace 60 años, el 17 de abril de 1960, el novillero que había revolucionado el ambiente taurino no solo de Valencia se convertía en matador de toros.
Hace 60 años, el 17 de abril de 1960, el novillero que había revolucionado el ambiente taurino no solo de Valencia se convertía en matador de toros.
Hace unos días, en la tertulia del programa taurino de Movistar, moderada en esta ocasión por Rubén Amón, el matador de toros retirado Roberto Domínguez contó una curiosa anécdota que, con permiso de los lectores, voy a repetir.
Con motivo de uno de los títulares del periódico Mediterráneo de ayer sábado (11- 04- 2020) en el que cita textualmente "La Federación de Penyes de Bous al Carrer descarta cualquier acto hasta septiembre", la propia Federación ha querido salir al paso y emitido un comunicado en el que queire hacer algunas puntualizaciones.
Hoy, día 8 de abril, se cumple el aniversario del fallecimiento de uno de los toreros más importantes de la historia de la tauromaquia. Un espada a quien se considera el creador del toreo moderno. Enrique Amat Un torero, además, a quien la intuición de la afición valenciana, en palabras del magistrado Mariano Tomás, contribuyó a descubrir. Y es que, ya desahuciado por la afición de Sevilla tras sendos fracasos sufridos en la Maestranza sevillana, se vino a Valencia en busca de mejor fortuna. Hasta que un 26 de mayo de 1911, alternando con Francisco Hernández España y Francisco Yeras Barquerito de Cordoba en la lidia de un encierro de la viuda de Soler, hizo el paseíllo en Valencia para actuar en una novillada sin picadores. Lo hizo con un vestido con un vestido de mugre y oro. Al aparecer por el portón de cuadrillas, su figura solanesca despertó tanto la sorpresa como la hilaridad de los aficionados. Pero luego, dos horas más tarde, cuando se lo llevaban en volandas a la enfermería con un puntazo en el muslo derecho, lo solucionado valenciano intuyeron que aquello era una revolución en las formas de torear. Aquel aspecto solanesco despertó tanto la sorpresa como la rechifla de los aficionados. Pero luego, dos horas más tarde, cuando se lo llevaban en volandas a la enfermería con un puntazo en el muslo derecho, los aficionados valencianos intuyeron que aquello era una revolución en lo que hasta entonces eran las formas de torear. Y es que Juan …
La Federación de Peñas de Bous al Carrer quiere salir al paso de la interpelación de Carles Mulet, senador de Compromís, que pide que no haya indemnizaciones para la tauromaquia por esta crisis.
Hoy se cumple el aniversario del fallecimiento de Pablo Ruiz Picasso , uno de los pintores más importantes de la historia y quien, al igual que Goya, engrandeció con su arte la fiesta de los toros. Enrique Amat El pintor malagueño Pablo Ruiz Picasso falleció el 8 de abril de 1973. Un genio de la pintura quien se interesó desde niño por el espectáculo taurino, como certifican los dibujos infantiles que se conservan en el Museo Picasso de Barcelona. El artista andaluz hizo de la relación del toro y el caballo uno de los soportes argumentales de su obra más célebre, el Guernica, en la que la agresividad del toro con el caballo en la suerte de varas se empareja con la de los presuntos culpables del conflicto bélico. El toro y los símbolos del mismo intervienen en otras muchas de sus obras, ya con la forma del Minotauro, ya bajo la silueta de una mujer torera o en la mera representación del animal. Es, además, autor de una Tauromaquia, una colección de gran altura al igual que la de su antecesor Goya. Una serie de 26 planchas al aguafuerte, más una a la punta seca, que fueron presentadas al público en 1959. Otro ejemplo de su obra de temática taurina es el cuadro titulado Corrida de Toros, fechado en 1934, en el que destaca la figura del caballo y, especialmente, su cabeza erguida en el último estertor de la muerte. El interés de Picasso por la tauromaquia surgió como consecuencia de un viaje por España, que el artista realizó acompañado por su …