Más de un mes, ya lo creo, lleva la escultura de Manolo Montoliú manchada de pintura blanca. Más de un mes...¿o serán ya dos? Un acto de barbarie, de terrorismo urbano. Un mes, ¿o serán dos?, y nadie de los supuestos responsables se ha dignado en lavar la afrenta. Claro, esto de atentar contra la tauromaquia se ha convertido en el pannuestrodecadadía y actos como este, o similares, o peores, parece ser que ya no son noticia. Y como ya no son noticia, hay que acostumbrarse a convivir con ellos. Como si nada. Como si fuera la cosa más normal del mundo. Me cuentan que la responsabilidad primera de la limpieza de la estatua es del ayuntamiento, pues ocupa terreno municipal. No sé si es así o no, desconozco la cosa, pero si, efectivamente, es cuestión de Ribó, Tello y cía. apañados vamos: la estatua permanecerá mancillada para los restos de legislatura o para cuatro años más, por lo menos, si las urnas no deciden lo contrario. Pero, a sabiendas de cómo se las gastan en el consistorio en materia taurina, lo que posiblemente produzca más pena es la desidia de la Diputación en la materia. Sea o no competencia legal suya la limpieza de la escultura, no olvidemos que la Diputación es la máxima responsable de la plaza de toros y, por lo tanto, todo lo referente a materia taurina que esté más o menos directamente relacionado con la plaza, conlleva una carga de responsabilidad ética que no deben …