Se queda uno con el cuerpo -y la mente- en mal estado cuando un torero es cogido. Y con peor cuerpo y mente, cuando son dos en un mismo festejo. Cosas del toro. Palabras que pronunció con impresionante entereza Manuel Montoliú -picador-, aquella noche ante el cuerpo muerto de su hijo Manuel en la enfermería de La Maestranza..."son cosas del toro". Y tanto. Ayer cayeron heridos dos novilleros en Valencia. Los dos cogidos de forma muy dramática. Graves ambos. Pero seguirán en la profesión, como sigue el toreo aunque algunas páginas de su historia reciente hayan llevado lazos negros en señal de luto. Ánimo para Jesús Chover y Ángel Sánchez. Y reconocimiento para Jorge Isiegas que se quedó "solo ante el peligro" y con admirable actitud superó el trance con amor propio...y torería. Y punto y aparte. En esta primera entrega de la Feria de Julio -o lo que de ella queda- no quiero que se me pase el éxito de público que supuso el espectáculo de la desencajonada del miércoles noche. Prácticamente llena la plaza. Gran ambiente. Como en los mejores tiempos de esta Feria menospreciada, abandonada y con intereses particulares de apuntillarla cuanto antes. Tomen nota los responsables de esta cosa llamada todavía Feria de Julio: Diputación y empresa. Y no le den más vueltas, cuando la oferta está de acuerdo con la demanda no hay secretos de estado que impidan el éxito de público. Lo mismo ocurre con los carteles de esta paupérrima Feria...lo mismo. Tiempo habrá …





