Más del Rubio y una de playa Decíamos ayer...un dato más sobre la historia que contaba en la contracrónica del martes del torero norteamericano Peter Tuck “Rubio de Boston”. Me lo ha contado Paco Picó, que vivió de cerca aquel drama. La extrema gravedad del percance sufrido por el Rubio, aconsejó al doctor Serra no mover al diestro de la enfermería de la plaza. Era tal la gravedad, que el propio doctor se personó en el ayuntamiento para pedirle al alcalde de entonces, Tomás Trenor Azcárraga (Segundo Marqués del Turia), que, para evitar ruidos que alteraran el estado del herido, prohibiera la circulación de todo tipo de vehículos por la calle Castellón y la de Alicante, en cuya confluencia estaba (está) la enfermería. El alcalde accedió a ello y ambas ruas se cerraron al tráfico. ¿Hubiera ocurrido igual en esta época? Cerramos lo del Rubio y pasamos página. Uno, a pesar de la edad, lleva bastante bien el ajetreo de estos días falleros. Y, además, hasta se lo pasa en grande. Pero también conviene sacudirse la rutina diaria y hacer un hueco para respirar aire puro y mediterráneo. Y eso es lo que hice a primera hora de la mañana de este miércoles, 15 de marzo. No eran las 7 aún y, calzado y vestido cual deportista, allá que me fui a hacer mi ruta por la playa. Tengo el privilegio de vivir cerca de la mar y vaya si lo aprovecho durante todo el año. Bueno, todo el año, …





