Abrazos, las rayas de picar y un Metro colapsado

Se diría que todos los años es la misma canción, pero esto es, precisamente, como la vida misma. Ya podemos presumir de experiencia, que luego va y nos volvemos a sorprender de lo que ya nos sorprendimos años pasados. El estreno de una nueva temporada lleva consigo el reencuentro con gente conocida, con colegas a los que no has visto ni en pintura durante el invierno y, también, a otras tribus calificadas acertadamente en nuestra lengua como “gentola”. En la viña del Señor dicen que hay de todo; pues en la viña del toreo, también.

A uno ya le da un poco de risa esos reencuentros: apretones de manos, algún abrazo o conato de tal, sonrisas “profidén”, y deseos de paz y felicidad cual Navidad en el mes de marzo y en plenas Fallas. El metro cuadrado de hipocresía se vende barato, desde luego, en estos trances. También hay que decirlo, que hay apretones de manos, sonrisas “profidén” y abrazos, sinceros y verdaderos. Pero son los menos, que conste. Lo dijo en su día Julio Iglesias: “la vida sigue igual”. Pues que siga.

Ignoro de quien partiría la iniciativa. Tampoco sé si se hizo con premeditación y alevosía, o es producto de una ignorancia supina. Resulta que ayer, en la primera del ciclo, una novillada sin picadores, aparecieron pintadas las circunferencias reglamentarias de los festejos con caballos. Esto, en una plaza de primera como se supone es la de Valencia, es de vergüenza ajena, de inexplicable explicación. Alguien debió darse cuenta de la metedura de pata a poco de comenzar el festejo, pues hubo un conato de hacer desaparecer las rayas por parte de los areneros. Pero ya era tarde, el clarín estaba a punto de sonar y la cagada no tenía enmienda.

Y el Metro. Fin de semana, aún no han llegado los días de alta nobleza fallera y el Metro va, como suele decirse en argot callejero popular, a parir. A la ida y a la venida. Hay estaciones que ya están cerradas por motivos falleros colaterales, por lo que la jodienda tampoco, en este caso, tiene enmienda. Ayer, una vez acabada la novillada (por cierto terminó en horario decente), chinochano, andando a Mestalla. Tarde de doblete con final feliz. Dicen que este año, al coincidir en fin de semana, se batirá récord de asistencia a las Fallas. No sé si será así, porque todos los años se supera el récord anterior. Lo que sí sé, es que muchedumbre y colas hay en todos los sitios y lugares públicos de la ciudad. Miren hasta donde llega el aluvión, que hasta para mear (y apenas echar gota) la cola es desesperante.

Paciencia, hermanos. Ya llegará la Semana Santa.

Nació en Valencia en 1950.
De 1993, sigue en la actualidad en formato digital. Diario “El País”.

De 2002, sigue en la actualidad. Corresponsal taurino en la Comunitat Valenciana.

Ha escrito los libros “Memoria de Luces”, trilogía, historia de la plaza de toros de Valencia (1857 a 2000). “Antología poética de Rafael Duyos”, semblanza biográfica, (Diputación de Valencia, 2009); Colección “Mestres/Maestros” (Diputación de Valencias), seis volúmenes sobre las figuras del toreo valenciano, junto a Pepe Luis Benlloch. “El espacio y sus personajes” (Diputación de Valencia, 1997), multidisciplinar; “150 años de la plaza de toros de Valencia” (Diputación de Valencia, 2009), multidisciplinar; “Manuel Granero, una leyenda” (Diputación de Valencia, catálogo 2022, con motivo de la exposición del mismo título de la que fue comisario. “Historia de la Feria taurina de Fallas” (Diputación de Valencia / Avance Taurino, catálogo, 2014), exposición comisariada junto a Paco Delgado; “25 años de Avance Taurino” (Avance de Publicidad). “La huella escrita”, 40 años de periodismo taurino (Avance de Publicidad).

Artículos y colaboraciones en distintas publicaciones de ámbito público y privado, libros de fiestas (Libro Oficial de la Semana Santa Marinera de Valencia), etc.

Charlas, coloquios, conferencias, mesas redondas, en distintos puntos de la geografía española.

Presentador de eventos: conciertos de música y otros. Autor de diversos prólogos de libros de temática variada.

Miembro asociado de la Unió de Periodistes Valencians, con el número 123.