Se diría que todos los años es la misma canción, pero esto es, precisamente, como la vida misma. Ya podemos presumir de experiencia, que luego va y nos volvemos a sorprender de lo que ya nos sorprendimos años pasados. El estreno de una nueva temporada lleva consigo el reencuentro con gente conocida, con colegas a los que no has visto ni en pintura durante el invierno y, también, a otras tribus calificadas acertadamente en nuestra lengua como “gentola”. En la viña del Señor dicen que hay de todo; pues en la viña del toreo, también.



