Tras la de Fallas y la de abril, estamos como estábamos. Morante y Roca Rey acaparando la atención y los demás esperando a que les dejen paso, tanto los veteranos como los jóvenes que llegan.
Tras la de Fallas y la de abril, estamos como estábamos. Morante y Roca Rey acaparando la atención y los demás esperando a que les dejen paso, tanto los veteranos como los jóvenes que llegan.
Ya casi está olvidada SEVILLA y su feria de abril y se huele la de SAN ISIDRO y más de uno ha caído en la cuenta de que los jurados de lo ocurrido en la MAESTRANZA han olvidado a MIGUEL ÁNGEL PERERA por su tarde redondísima, a punto de cumplir el 23 de junio nada menos que 20 de alternativa, siempre arriba y siempre demostrando ser uno de los mejores temporada tras temporada. Los jurados de SEVILLA olvidan a este torero que no es de SEVILLA pero que triunfó plenamente. Es de justicia decirlo. Y lo digo porque no he sido nunca de ningún torero sino de sus méritos de cada día.
Ha tenido de todo. Toros magníficos varias tardes. NHB en seis ocasiones. Decepciones en varias de las corridas toreristas con llenazos y el público sin ver un triunfo. Tres puertas del Príncipe, unas más anchas que otras. Otros que no la consiguieron por una espada deficiente. Varias de dos orejas. Unas cuantas de oreja. Buen toreo de capote. Balance positivo final.
En las televisiones también hay danza además de la mucha buena o regular en el BARATILLO. Unas bailan mejor que otras. TENDIDO CERO se quedó sin imágenes de los festejos y lo arregló ¡ni citando que existía la feria! el sábado 13 pero sí éste. Mera referencia.
Los dos públicos que quedan, o quedaban, Sevilla y Madrid, llevan un tiempo rebajando su personalidad, su equilibrio, su exigencia, su objetividad, su justicia. A la espera de San Isidro para ver si continúa la tendencia, remite o progresa, que es cuando se nota, analicemos el público de la de abril 2024, mediada la feria, que supongo será una postura hasta el final.
Sevillanitis al máximo: SEVILLA, con tantos toros buenos, tantas orejas, tantos triunfos, algunas exageraciones y hasta Puerta del Principín merece estudio y comentario aparte.