Buen celofán. Magnífico celofán. Supercelofán. El celofán de Movistar el día de la presentación de los carteles de la feria de San Isidro 2019.
Buen celofán. Magnífico celofán. Supercelofán. El celofán de Movistar el día de la presentación de los carteles de la feria de San Isidro 2019.
Ya empieza el hervor de la olla taurina, tras la tradición y la anécdota de Ajalvir y Valdemorillo. ¿Y qué ha pasado este invierno? ¿Se solucionó algún problema fundamental?
Queda mucho por hablar y escribir del mini-minibombo del 2019 para San Isidro. De momento ha conseguido algo espectacular : la bomba del bombo, como tan acertadamente ha titulado AVANCE TAURINO, en el emparejamiento Roca Rey- Adolfo Martín. No le podía salir mejor porque era lo único que realmente lo justificaba.
Da muchas vuelta este Morante. Es muy caprichoso. También le gustan los saltos mortales. Y cambiar, cambiar mucho. Protagonista de anécdotas y decisiones que se admiten y no se comprenden.
Repito, insisto y no me canso de decirlo que quiero para esta temporada –y para todas-verdaderos toreros frente a toros verdaderos y está claro quiénes son unos y otros. Y emoción en los ruedos. Y carteles que atraigan al público fuera del sota, caballo y rey. Y para ello, es imprescindible y más que necesario abrir las ferias y las combinaciones para que aparezcan novedades.
Pido esperanza para un buen año con una buena temporada 2019 y la ilusión de que los Reyes Magos den a los taurinos ilusión y ganas de trabajar para resolver los problemas pendientes. Esa es la esperanza y la ilusión mías pero la realidad va a por otra parte y hemos visto pasar en blanco octubre, noviembre y diciembre sin que se haya movido un dedo. No sé qué hace la Fundación el Toro de Lidia ni la gran empresa de empresas que preside el incontenible verborreico Simón Casas.