El tren ha sido un vivero de anécdotas.
En algunos casos, cuando se ha llegado a la ciudad de destino pueden ocurrir sorpresas, como lo narraba Juanito Bienvenida.
Cuando Manuel Benítez "El Cordobés", siendo novillero, expulsó de su coche a El Pipo y a Espartaco padre.
Pablo Lozano tenía una amplia experiencia. Además de torero, fue empresario y un notable "veedor".