Autor: Francisco Picó

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Francisco Picó

Francisco Picó

Nació en Callosa de Ensarriá (Alicante) el 22 de mayo de 1932. En 1975 se hizo cargo de la sección de toros de la Delegación en Valencia de la Agencia Efe, que simultaneó con la corresponsalía de ABC. En aquella época la delegación de Efe en Valencia, cubría además Alicante, Murcia y Albacete. En 1990, al crearse en Valencia la Delegación de ABC en la Comunidad Valenciana, se hizo cargo de la sección de toros, además de otras secciones como Defensa, Cultura, Economía, Agenda Local, Tribunales, Sucesos, etc, Colabora con Avance taurino desde su fundación en 1993. Ha escrito los libros «Tirando de pico», «Las cien mejores anécdotas del mundo de los toros», «Sesenta años y pico y familia».

Abro el ordenador y en las páginas de Avance Taurino, me entero del fallecimiento de Paquito Esplá, padre de los matadores de toros Luis Francisco y Juan Antonio Esplá y abuelo del asimismo matador  Alejandro y del novillero Santiago. La noticia, casi esperada, por sus 93 años de edad y también porque hace unos meses en la plaza de toros de Valencia al coincidir en nuestras localidades del palco de prensa con Luis Francisco, al darle el pésame por el fallecimiento de su madre, me dijo: Ahora, Paco, solo me queda mi padre, quien por cierto ha recibido la triste visita del doctor Alzheimer. Está físicamente bien, pero con 93 años y con los estragos del Alzheimer. En ocasiones, me contaba Luis Francisco, le gasto bromas como si los dos fuéramos dos niños.  Las acepta de buen  grado y se ríe felizmente.  Es un enfermedad terrible, como bien sabes, pues también tu has tenido la desgracia de vivirlo en la persona de tu hermano Manuel. Llegué a alcanzar a ver a Paquito Esplá en los ruedos allá por los años 40, Le vi debutar en Valencia y Alicante. Años más tarde, bastantes años más, coincidiamos  en el aniversario de la peña taurina de la Puebla del Duc, donde sus directivos tenían el buen gusto de sentarnos en la misma mesa. En ocasiones asistía también la esposa del torero, entonces en plenas facultades físicas y mentales. A Paquito Esplá le placía especialmente que le hablase de sus años novilleriles. Era un …

"El tren de Arganda, que si pita, no anda" Lo refería el matador de toros Rafael Llorente, nacido en Barajas en 1924 y doctorado por Manolete el Barcelona, 20 años más tarde, en una de las corridas que, el siempre recordado don Pedro Balañá Espinós, organizó en la ciudad condal con el mexicano Carlos Arruza. Obligatorio aclarar que la singladura de don Pedro en Barcelona, nada tiene que ver con la nefasta gestión de sus herederos, tanto su hijo como sus nietos. Don Pedro era un buen aficionado a los toros y sus descendientes lo han sido, pero al dinero...y a las salas de cine...

En las páginas de Opinion de Avance Taurino, mi compañero (y sin embargo amigo), Carlos Bueno, publica un artículo titulado "La vergüenza del callejón de la plaza de toros de Valencia". Suscribo de pe a pa el contenido del citado artículo, Bueno ha puesto el dedo en la llaga. Carlos se me ha anticipado sobre algo que desde hace tiempo yo quería abordar. Carlos Bueno ha tenido además, la deferencia, la elegancia y el buen gusto de no citar nombres. Algo, que como es natural, le honra. Pero no hay que ser ningún lince, para saber a quien o quienes, se refiere mi querido colega. Pero es que, por contera, alguno o algunos, de lo que se han incorporado a los burladeros del callejón, soltaban antes pestes por la boca, de los habituales a ocupar esos sitios, que ahora ocupan ellos. Totalmente de acuerdo con lo que manifestó José Luis Benlloch a Carlos Bueno.  O arriba o abajo. El periodista en su sitio. O también lo que manifestaba mi desaparecido maestro y entrañable amigo Vicente Zabala. El crítico, en el tendido como uno más de los aficionados.  Y luego a escribir y a opinar libremente, de lo que ha pasado en el redondel. Bien Carlos, muy bien, otra vez te has echado la muleta a la izquierda. Y te felicito, por escribir sin tapujos y sin rencor, un tema de tantísima actualidad. Un fuerte abrazo.    

"Lo dijeron en La Algaba, bien está, lo que bien acaba" Pues eso, final feliz. Los toreros heridos mejoran. Nada grave, para lo que pudo haber sido. Ureña declarado autor de la mejor faena de matador de toros, por el jurado de la Diputación. Premios que por otra, pueden leer en las paginas de nuestro director, Paco Delgado. Como estamos en una democracia, respeto la decisión, pero no la compàrto. Porque una cosa es la mejor faena de muleta de matador de toros, y en este caso no hay duda, de que el autor fue José Mari Manzanares y otra cosa es la actitud de Paco Ureña, que ya dije en su momento que fue de extraordinario mérito y valor. Valor aderazado  con un pundonor de muchos quilates. Una actitud irreprochable, de soberbia dignidad, de impecable determinación y de encomiable emotividad. Todo eso está claro, lo que no lo está (y vuelvo a repetirme) es la tozuda e inepta actitud del señor que ocupaba el `palco, para negarle la segunda oreja a Ureña y privarle de una merecida salida en hombros por la Puerta Grande. Pero insisto, la mejor faena de muleta de un matador de toros, que es el premio que establece la Diputación, se le ha debido otorgar a Manzanares. Dicho está, Lo firmo y lo rubrico. Del resto de los premios no voy a opinar, En un jurado integrado por 36 miembros (aunque sólo votaron 34), los criterios no tienen porqué coincidir. A otro tema. ¿No hay …

"No fue en absoluto pequeña, la hazaña de Paco Ureña". Por su puesto que no fue pequeña, fue una gesta de gran torero. Fue un dechado de pundonor y torería. Fue un gesto que le honra y enaltece a la Tauromaquia. Fue, sin duda lo más destacado de este tercer festejo de la que insisto en llamar miniferia de San Jaime, Fue todo eso y más.

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