Para miedo el que pasó Vicente Punzón.
Algunos toreros vivieron como espías, y otros como explica Diego Puertra sintieron que sus dias estaban contados.
Este hecho protagonizado por Agapito Serrano "Serranito", quien ejerció de profesor en la Escuela Taurina de Madrid, condensa en gran medida la inconsciencia cuando se pone cualquier persona delante de un res, sin conocer el oficio.
Antonio Ordóñez evidencio desde su niñez una vocación taurina extraordinaria.
Precocidad, sabiduría y arte fueron siempre acompañantes del maestro del barrio de San Bernardo, desde sus comienzos.