Ayer, 6 de diciembre, se celebró, en la ciudad salmantina de Vitigudino, la V edición del Toro de San Nicolás, y a pesar de la amenaza de lluvia fue un gran éxito de asistencia. Y en Madrigal de las Altas Torres fue el Ayuntamiento quien lo organizó por primera vez.
Los dos astados de la ganadería de Orive, ‘Insolente’ y ‘Lindero’, ofrecieron un gran juego y permitieron el lucimiento de los aficionados en un festejo sin incidencias que dinamizó la hostelería local.
El primero en saltar a las calles fue ‘Insolente’, un toro colorado, cinqueño y herrado con el número 6. El animal ofreció un juego excelente, mostrándose pronto y con fijeza, lo que permitió el lucimiento de los aficionados. Su comportamiento fue en los engaños, permitiendo lances que arrancaron los aplausos del público congregado en la calle San Roque.
Posteriormente, llegó el turno del titular del festejo, el V Toro de San Nicolás. De nombre ‘Lindero’, este segundo astado, también colorado y cinqueño, impactó desde su salida por su imponente presencia. Ejemplar cornalón y corniabierto que imponía respeto nada más pisar el recorrido. Pese a su seriedad, el de Orive hizo gala de la bravura y nobleza habituales en este hierro, convirtiéndose en un reto para los más valientes, que no fueron pocos a la hora de citarlo tanto a cuerpo limpio como con engaños.
Ese mismo día 6 de diciembre, el Ayuntamiento de la ciudad abulense de Madrigal de las Altas Torres organizó este año, por primera vez, el tradicional toro de San Nicolás.
Tras 15 ediciones ininterrumpidas desde su instauración en 2009, estos encierros cambiaron de gstión tras la renuncia de la Asociación Taurina de Madrigal, responsable hasta ahora del evento.
El encierro, que se celebra coincidiendo con el día del patrón de la localidad, San Nicolás de Bari, se ha convertido en una de las tradiciones más representativas del municipio. Cada 6 de diciembre tiene lugar esta cita, que es el último festejo taurino del año en la provincia.
En esta ocasión se soltaron dos ejemplares, uno de Oliveira, “Jabato”, y otro, “Veterano”, de Víctor y Marín, jabonero que abrió un festejo que comenzó con retraso tras esperar casi dos horas a que se hiciese presente el equipo médico.










