Gesta de Escribano en La Maestranza

Tras ser cogido por su primero se hizo operar sin anestesia para lidiar a su segundo.

Sevilla, 13 de abril.

Séptimo festejo de abono.

Lleno de “No hay billetes”.

Toros de Victorino Martín

Manuel Escribano, herido por su primero y dos orejas con petición de rabo.

Borja Jiménez, ovación, oreja y ovación.

Roca Rey, silencio en su lote.

Escribano fue cogido al recibir a su primero, sufriendo una cornada en el tercio inferior del muslo derecho de de 10 cms. saliendo a lidiar su segundo toro pese a la oposición de los médicos.

 


Pepe Ruciero

Foto: Toromedia

 

Los Victorinos en Sevilla y la presencia de Roca Rey por primera vez con este encaste, pusieron por tercera vez en este abono, el cartel de “no hay billetes”.

Victorino presentó una corrida de buena presentación, destacando el 3° y 6º del orden de lidia anunciado.

A portagoya recibió Manuel Escribano a su primero y fue alcanzado al iniciar una serie de verónicas. La, lidia en banderillas fue un despropósito de intenciones ante el victorino. Borja Jiménez brindó al compañero caído en la puerta de enfermería. Sobre la izquierda en sus inicios fue amoldando una faena hasta conseguir su conjunción. Por el pitón derecho el toro buscaba y ofrecía dificultades; de nuevo una serie con la zurda arrancaba los aplausos del respetable. Mató de estocada caída. Lo que nadie esperaba es que saliera Manuel Escribano de la enfermería, a matar al sexto de la tarde, su segundo toro, después de ser operado. Alboroto en los tendidos, la música tocando, la plaza puesta en pie aclamando, torero, torero. Escribano de nuevo, en la puerta de chiqueros para iniciar su actuación a portagayola.El torero herido, cogió los palos heroicamente, puso dos pares de banderillas y acertadamente el presidente cambió el tercio. Brindó de torero a torero a su amigo, José Luis Moreno. Mermado de facultades Escribano, poco a poco fue hilvanando una faena de mucho valor a un toro mirón, aprovechando las embestidas por el derecho. Faena de inmensa entrega y pundonor. Mató de estocada y le fueron concedidas las dos orejas, una recompensa, a las ganas y fuerzas del guerrero que resucitó, cuando la batalla, estaba perdida.

Borja lanceó sin apreturas a su primero, que acusó falta de fuerzas. Brindó al público. Lo citó por abajo en pases genuflexos.Conectó con los tendido con unas series de naturales de bella ejecución; la faena prosiguió por ambos pitones con cadencia y torería, entre cambios de manos y pases del desdén. Vibró la Maestranza en esta faena de gran intensidad de menos a más, demostrando buenas formas y sentido del toreo. Mató de una estocada tendida y paseó una oreja. Con su segundo se fue a portagayola. Al comenzar su faena de muleta fue desarmado en dos ocasiones; estructuró una faena pisando terrenos comprometidos ante este toro que buscaba las tablas sin pena ni gloria. Lo pasaportó de una estocada.

Roca Rey se estrenó sobre el pitón derecho con unos lances de recibo. Acusó el victorino falta de fuerzas en el caballo. Quite muy ajustado de Borja. Comenzó su faena sobre el pitón derecho sin acople y al filo del pitón, continuó la faena sobre el izquierdo. Insistió en demasía sin argumentos de lucidez. Mató de estocada casi entera.

Roca Rey resaltó, en un quite por delantales a su segundo y le respondió Borja con apretadas verónicas. Brindó al maestro José Antonio Campuzano. Emprendió su faena con tandas de muletazos de largo trazo. Le puso empeño y voluntad y de uno en uno, le fue enjaretando pases, con buena disposición. Atacó en los finales, resaltado dos series sobre la diestra. Mató de una estocada. No se entiende lo de los pitidos, por parte de un sector del público durante su actuación.

La tarde se la llevó el guerrero Manuel Escribano.