¿Es posible la legalización y regulación de los Concursos de Recortes?
Maxi Mollá
Verdaderos toreros, preparados física y mentalmente que cargan con la auto-responsabilidad tarde tras tarde de enfrentarse a los astados a pesar de carecer de un reconocimiento real económico y profesional.
Parece increíble, que en pleno siglo XXI y bajo la era de la titulitis, que estos toreros carguen con el peso profesional de los espectáculos (que pueden terminar en alteración del orden público) sin nada que identifique su profesionalidad y, o trayectoria, llevándolos a una surrealista situación de alegalidad en que a fecha de hoy lunes 7 de mayo de 2018, no hay ningún documento oficial que acredite a un Recortador, así como tampoco hay nada que marque una norma, ni un convenio que establezca derechos y obligaciones, o salarios y cotizaciones. El mundo del recorte se mueve en una alegalidad de exigencia profesional, y parámetros de posible competencia desleal hacia el arte de Cuchares.
Mi reflexión, siempre en positivo y con las mejores intenciones de mejora y continuidad de los Concursos de Recortes y festejos populares en cosos taurinos es:
¿Damos el paso adelante hacia la profesionalización exigiendo derechos y obligaciones, o seguimos entregados a las quejas del abuso y de la alegalidad?.
En vuestra mano está hacer lo que intentaron vuestros predecesores y,que el ego y autocomplacencia de intereses personales dieron al traste, favoreciendo la alegalidad y perjudicando la continuidad de esta modalidad de espectáculo taurino.









