A contraquerencia. La verdad, la razón, la hipocresía

¿Para cuándo vamos a dejar lo de atacar todo lo que sea nuestra verdad o razón y vamos a apoyar lo que realmente aporta a la tauromaquia sin importar su procedencia?

Maxi Mollá

Los defensores de la fiesta seguimos atascados e inmersos en una fatídica lucha interior en la que la razón y la verdad son confundidas hipócritamente con un bien favorable a la tauromaquia que nos impide avanzar y nos vuelve presos de nuestro ego.

Faltos en la ampliación de horizontes, nos cerramos a la comprensión de la variedad de caminos y aceptación de varias verdades y/o razones, con lo cual, pretendemos la imposición de las nuestras, luchando ferozmente y a brazo partido contra las otras verdades y razones, lo que nos convierte en hipócritas y nos condena a la involución, perdiendo fuerza en una guerra interna que día tras día debilita y condena a la tauromaquia a convertirse en una cultura, tradición e identidad falta de interés y desplazada de nuestra vida cotidiana.

¿Para cuándo vamos a dejar lo de atacar todo lo que sea nuestra verdad o razón y vamos a apoyar lo que realmente aporta a la tauromaquia sin importar su procedencia?
Sólo cuando dejemos de ser ególatras e hipócritas y consigamos escuchar y entender a los demás, existirá la posibilidad real de iniciar un camino a favor de la tauromaquia.