El sábado 2 de diciembre a las 19.00 horas en el espacio social “La Barraca” del municipio valenciano de Puçol, tendrá lugar la charla correspondiente a las XV Jornadas Taurinas de Puçol. Unas Jornadas culturales que gozan de gran interés entre la afición taurina valenciana gracias a la relevancia de los invitados que año tras año visitan este municipio de la huerta valenciana.
Para este 2017, será el prestigioso ganadero onubense D. Gerardo Ortega quien componga la mesa de la citada charla, para ello, desde “Bous a Llíria” nos pusimos en contacto con el ganadero para que nos hablase de la importancia de la cita puçolenca y de su visión sobre los festejos taurinos populares.
Valencia. Maxi Mollá.
Gerardo, todos sabemos de la implicación y respeto que usted y su ganadería procesan hacia los festejos taurinos populares pero, ¿Cuáles son los primeros datos que tiene sobre la lidia de sus astados en los festejos populares?
-En la década de los 80 se destinaban unos cuantos lotes de animales a unos señores que luego ellos se dedicaban a vender. A bien seguro, muchos de estos astados terminarían siendo lidiados en las calles.
Pero más concretamente, y en la época más actual, retrocedería hasta el año 2013 y el descenso de las corridas taurinas en España. En esos momentos me sentí desplazado de las plazas y de la mano de Nacho González (Aplausos) tuve la oportunidad de destinar unos toros a las calles de las poblaciones valencianas de El Puig y Museros. A partir de ese día y tras ver con la pasión y devoción con que se vive la tauromaquia popular he destinado las camadas enteras a esta modalidad de festejos.
Y después de cuatro años destinando sus camadas a estos festejos, ¿Ha cambiado su modo de selección?
-No, la selección es exactamente idéntica, el toro que gusta en la calle gusta en la plaza y viceversa. La única diferencia estaría en la realización de la lidia. En la calle se le da más poder al toro y se le exige menos (no puyazos). Pero en las calles podemos observar muchas virtudes de las que exigimos en la selección, por eso me gusta ir y observar el comportamiento de los animales en los festejos populares.
Nos ha dicho que desde el 2013 destina camadas enteras a los festejos populares, pero, ¿Cuáles serían los números de la ganadería de Gerardo Ortega en el presente año 2017 y el próximo 2018?
-El presente año hemos lidiado 15 toros, mientras que seis astados fueron destinados a la lidia ordinaria en una corrida de toros en Zamora.
Para el 2018, son 25 los toros sin destino fijo los que componen la camada. En realidad, sólo tenemos cerrado un encierro para la jienense población de Arroyo del Ojanco en el mes de abril, el resto está por colocar. Hay compromisos y apalabrados como El Puig, pero nada cerrado. Me gustaría que gran parte de los astados fuesen lidiados en las calles valencianas, ya que ahí me siento integrado e identificado con la identidad de sus festejos.
Codicia, bravura, trasmisión son algunos de los adjetivos que describirían el juego de sus animales, ¿Cree que estas cualidades son las que le apartaron de las plazas?
-No creo que sea así, esos adjetivos y cualidades son los necesarios para cualquier ganadería de bravo. Lo realmente cierto es que el último encierro lidiado en la plaza en el año 2013 y justo antes de verme desplazado se saldó con el indulto de uno de los animales, esto fue en la plaza de Espartinas.
Quiero creer que el problema fue la enorme reducción de los festejos y sus circunstancias lo que nos dejó fuera del ruedo.
Ahora, con más vida vivida, la edad me ha dado temple, un temple que antes no tenía. Las circunstancias y el estado personal cambian, a día de hoy necesito de un tiempo (reflexión y soledad en el campo) que los festejos populares sí me dan y que es imposible obtener en el frenético ritmo con que se vive el día a día en la temporada taurina de las plazas (relaciones públicas y eventos).
Necesita de tiempo y de reflexión, pero no rehúye a estar presente donde se le requiere, muestra de ello es el populista cierre de temporada en una de las ciudades referentes de los festejos taurinos populares como es puçol. ¿Qué supone para Gerardo Ortega este reto y que puede esperar la afición que se desplace hasta el espacio Cultural “La Barraca” para escucharle?
-Sé de la importancia y repercusión de estas jornadas culturales, voy de la mano de un gran amigo como es Javier Villanueva “Villa” dispuesto a disfrutar y aprender de ese pueblo y de su gente.
Por otra parte, me gustaría resarcirme de mi debut en esta población, hará diez años cuando yo estaba inmerso en la vorágine de los festejos en la plaza y no le daba la importancia y respeto que tienen y se merecen a los festejos populares.
Mientras que la afición que se acerque el día 2 hasta Puçol podrá conocer mejor la historia de Gerardo Ortega, de la ganadería de Gerardo Ortega, así como mi proyecto de futuro y mi forma de vida.
Para la afición ya es un tremendo atractivo conocer la historia de una de las ganaderías más demandada para sus festejos y si además puede conocer más íntimamente sus entresijos y su proyecto, a bien seguro que no dejarán escapar la oportunidad de hacerlo y acudirán el sábado 2 de diciembre al municipio de Puçol.
– Quisiera agradecer de antemano esta oportunidad de poder expresarme en Puzol, espero conectar con esta población y su afición y hacerles pasar un rato interesante y agradable, conectar con ellos y si así lo creen oportuno, poder en el 2018 lidiar uno de mis toros en sus calles y resarcirme de mi debut.









