Por primera vez en muchos años, la localidad valenciana de Xátiva se quedó sin toros en su tradicional feria de Agosto. Entre unas cosas y otras, la segunda plaza de la provincia tras el coso capitalino, no ofreció programación taurina durante sus fiestas. Y es que se ha torpedeado la fiesta desde sus regidores. De esta forma, hace semanas el alcalde decidió convocar un muy sui géneris referéndum entre los setabenses, en el que participaron un total de 6.191 vecinos, lo que representó un 24,67% del censo de mayores de 16 años. De ese total un 51% (es decir, un 12,58% de la población) se pronunció a favor de suprimir los festejos taurinos en la feria, mientras que el 49% restante se mostró favorable a su celebración. Una diferencia de apenas 79 votos. Esta encuesta, como se la denominó desde fuentes municipales, se convocó y realizó a través de internet y provocó la protesta de multitud de aficionados y asociaciones taurinas que incluso denunciaron como ilegal esta prohibición. Al final el ayuntamiento dio marcha atrás, pero el daño ya estaba hecho.
Una pena, porque los orígenes de la fiesta de los toros en esta ciudad de Xàtiva se remontan al año 1509, según el Manuel de Consells, de 1509, fecha en la que se lidiaron toros con motivo de la visita del rey Fernando II de Aragón. Y los festejos comenzaron a celebrarse con regularidad a lo largo del siglo XVIII, teniendo como marco sucesivamente la plaza de la Seo, la del Mercado, la llamada plaza de las Coles, así como la plaza de Sant Pere, la de Sant Jaume y la del Espanyoleto. De esta forma, en el año 1716 se le concedió al Prior y Mayordomos de la Cofradía del Hospital la explotación de la plaza de la Seo, con el fin de celebrar tres corridas de toros, y entre los años 1725 a 1727 en la plaza de Sant Jaume los frailes mercenarios organizaron festejos. Posteriormente, en 1744 y 1745 tuvieron lugar espectáculos en la Plaza de Sant Pere, en 1749 en el convento de Santa Tecla en tanto que en 1761, durante el reinado de Carlos III, las corridas se llevaron a cabo en la plaza del Cuartel de Caballería, hoy plaza del Espanyoleto. Y, a partir de 1802, el palenque taurino fue instalado en la plaza de la Galera.
En 1888 se construyó un coso de madera que tenía un aforo para más de 4.000 espectadores, que fue inaugurado el 15 de agosto por Manuel García Espartero y tuvo ocho años de existencia.
Más tarde, el 2 de diciembre de 1915, se fundó la llamada Sociedad Cooperativa Plaza de Toros de Játiva por parte de un grupo de aficionados locales, emitiéndose acciones por valor de 25 pesetas, para que cualquiera que lo desease pudiera contribuir en este proyecto. La plaza, situada al final de la Alameda y junto a la carretera de Valencia, fue construida por el arquitecto Demetrio Ribes, autor a su vez del edifico de la Renfe y del mercado de Colón de Valencia. Inaugurada el 7 de abril de 1918 con la actuación de los novilleros Cesáreo Fernández Chicorro y Enrique Escorcia Negrón, la apertura oficial de la misma tuvo lugar el 15 de agosto de 1919. El cartel inaugural estuvo formado por las cuadrillas de Rafael Gómez El Gallo, Juan Anlló Nacional y Manuel Varé Varelito. Los toros fueron del Duque de Veragua.
El día 11 de abril del año 1920 actuaron en la recién inaugurada plaza de toros de Xàtiva las dos máximas figuras del toreo momento, y que protagonizaron la llamada Edad de Oro de la Tauromaquia: Joselito y Juan Belmonte. Aquel día el coso setabense sólo se llenó en la mitad de su aforo. Ello dio pie a que en cierta ocasión le preguntaran a Belmonte sobre cuál era la plaza más grande en la que había actuado, a lo que éste respondió de modo tajante: “La de Xàtiva. Porque en ella toreé con mi compadre José y sólo hubo media entrada.”
Y es que a pesar de que por ella pasaron en cada época las figuras más importantes del escalafón del momento, hubo que esperar hasta el 4 de abril de 1969 para que casi se llenase la plaza por primera vez. Ese día el empresario Rafael Grau anunció la actuación del mejicano Alfredo Leal, Manuel Benítez El Cordobés y Palomo Linares, en una tarde de intensa lluvia y granizo, que impidió el lleno total.
Años más tarde su hijo Enrique Grau fue capaz de poner el cartel de “no hay billetes” en dos ocasiones. Así sucedió el 18 de agosto de 1993, con Litri, Enrique Ponce y El Cordobés en cartel, y el 17 de agosto de 1994, en esta ocasión con toros de Ana Romero para Joselito, Ponce y Jesulín de Ubrique. Enrique fue el empresario que supo llevar esta plaza a lo más alto durante más de una década. En 2002 dejó la gestión del coso con una gran feria en la que llegó a programar hasta seis espectáculos taurinos: tres corridas de toros, un festejo de rejones, una novillada pìcada y un espectáculo cómico taurino.
Tras 85 años de intensa actividad, el último festejo que tuvo lugar en este recinto se celebró el viernes, 19 de agosto de 2005. En él se lidiaron reses de José Luis Pereda por las cuadrillas de Jesulín de Ubrique, El Califa, quien cortó cuatro orejas y El Fandi. Ese mismo año se llevó una completa remodelación del inmueble, utilizando el mismo emplazamiento y la estructura básica del anterior. Con una inversión cercana a los mil millones de las antiguas pesetas, su aforo pasó de las 5.000 a las 7.500 localidades de la actualidad, convirtiéndolo asimismo en un recinto multiusos. La nueva plaza se inauguró el día 16 de agosto de 2006, con una corrida del hierro de Torreherberos que lidiaron Manuel Díaz El Cordobés, El Fandi y Salvador Cortés.
El año pasado tomó la alternativa en esta plaza el novillero valenciano Javier López El Javi. Antes se habían doctorado en Xàtiva alcoyano Andrés Coloma Clásico, Antonio Martín Guerrita y José Pacheco El Califa. Veremos qué depara el futuro a esta histórica plaza.









