Una final de alto nivel en Villena

Domingo 6 de octubre de 2024. Plaza de toros de Villena. Más de tres cuartos de entrada en mañana agradable. Un novillo de Hermanos Serrano para rejones  (1º), Victoriano del Río (2º, 3º y 7º) Montealto (4º, 5º y 6º). Variados de presencia y juego. El rejoneador Pablo Donat, saludos. Borja Escudero (celeste y azabache), oreja y oreja tras aviso. Alejandro Chicharro (verde botella y oro) dos orejas tras aviso y saludos tras aviso. Kevin Alcolado,  (azul y oro), oreja y oreja tras aviso. Entre las cuadrillas Álvaro Oliver saludó tras banderillear al segundo. Hicieron lo propio en el tercero Juan Carlos, Rey y Jesús Roblefo Tito en el tercero,  Cristian Expósito y Jorge Pardo en el cuarto, Raúl Ruiz y Tito en el quinto. Presidió Jose Antonio Dueñas.
Enrique Amat, Villena 
La plaza de toros de Villena cogió la final de este I Circuito Valenciano de Novilladas, que se ha venido celebrando esta temporada. Al final llegaron tres de los nueve participantes. Dos de ellos de Alicante y otro madrileño. Un certamen que ha permitido que volviera la actividad a plazas como las de Ondara y Villena, y luego que también se vieran  toros en Bocairent, Utiel, Vinaròs y Villafranca del Cid. Una iniciativa con la que se trata de dar oportunidades a novilleros que tienen menos circulación y que les permite dejarse ver y actuar en varios festejos. Al final fue proclamado triunfador del certamen Borja Escudero, quien recibió un trofeo obra del artista de Meliana Rafa Mir.
Y fue todo un lujo estar en una plaza como la de Villena, una joya con todas las comodidades y respetando su estructura neomudéjar en el exterior. Y moderna, funcional por dentro, incluido el techo de cristal. Una pena que, por manejos políticos, haya tenido que estar tantos años fuera de circulación. Ayer, a pesar de veinte antitaurinos voceando fuera, la plaza casi se llenó en su totalidad.
Fuera de concurso, abrió plaza, el rejoneador de la localidad valenciana de Ontinyent Pablo Donat, quien brindó la muerte de su novillo a Vicente Barrera.
El novillo de Hermanos Serrano para rejones, chico y escurrido, tuvo muy escaso fondo y quiso más que pudo, pero tuvo un buen fondo, aunque le costó mucho romper. De Victoriano del Río el escurrido segundo, muy escaso de presencia que asomaba las puntas, pero no tenía fuerza. Aun así, se dejó pegar en el caballo Y luego embistió con nobleza y bondad, aunque siempre al tran – tran  y sin acabar de emplearse. El tercero, también de la misma ganadería, un castaño lombardo y playero, se repuchó en el caballo. Luego metió la cara, obedeció y fue y vino, aunque le faltó un poco de motor y se defendió un tanto. Mas alto el cuarto, de Montealto, que no se empleó en el caballo y, muy corretón y distraído, no acabó por fijarse en los engaños hasta la faena de muleta. Y es que en el  tercio final rompió, y se fue a las telas con prontitud, alegría, transmisión y mucho celo. Un novillo importante que siempre pidió firmeza de manos y el carnet profesional a su matador. Del mismo hierro el castaño quinto, más cuajado y lustroso, que empujó con un solo pitón y renegando en el peto. Apretó en banderillas. Más atemperado en la muleta, ante la que fue y vino, pero sin excesiva entrega y muy parado. También de Montealto, el sexto, serio y muy astifino, que cumplió en el caballo y apretó mucho en banderillas. En la muleta exhibió las cualidades de la templanza, la fijeza y el tomar las telas humillando mucho y quedándose colocado para el siguiente muletazo. Eso sí, con muy poquito gas. Y el cierra plaza, de Victoriano del Río, fue un ejemplar burraco, alto y destartalado, recogidito de pitones. Algo resentido de atrás, la gente lo protestó de una forma exagerada. Y tanto el matador como su cuadrilla estuvieron viendo a ver si lo acababan de devolverl sin conseguirlo. Y luego va, y el toro, embistió. Su matador lo aprovechó y el público se puso entonces a aplaudir. Las cosas del toreo.
El rejoneador Pablo Donat clavó un rejón de castigo. Luego colocó banderillas con desigual suerte y una deficiente colocación. Con todo, de mitad para adelante su labor se atemperó y ya clavó más reunido incluidas las cortas. Falló con el rejón de muerte.
 Borja Escudero lanceó con tanto empaque como algo despegue, echando la pata para atrás a su primero. Luego le muleteó con sentido de la estética y de la expresión, siempre abandonado, en una labor de más forma que fondo, pero con todo muy vistosa. Mató de un pinchazo y una estocada.
Firmó una excelente media verónica en su saludo al segundo, con el que interpretó una torera apertura de trasteo con ayudados por alto. Su labor, limpia y con toques de distinción, no llego a coger vuelo aunque fue rutilante. Mató de una estocada corta trasera.
Alejandro Chicharro, convaleciente todavía de la cornada en Arnedo, y que toreaba por la tarde en Valencia, saludó con una larga cambiada a su primero. Quitó con el llamado puente trágico en el platillo de la plaza y firmó una vibrante apertura de faena, genuflexo en  la boca de riego. Firmeza, autoridad, disposición, sometimiento y poder fueron los integrantes de una labor en la que mostró su condición de torero preparado para mayores empresas. Y hubo entendimiento y comunicación con su segundo, al que supo templar y llevarle muy pulseado, prolongando sus embestidas y acoplándose a su velocidad. Falló con el descabello.
 
Kevin Alcolado  supo entender a su primero, al que fue capaz de dejarle la muleta puesta, llevarlo y templarlo, sobre todo por el pitón derecho, por el que se produjo el necesario acople, si bien no así por el izquierdo. Mató de una estocada baja de la que salió espectacularmente volteado.
Y tuvo la virtud de centrarse con su segundo, en medio de la protesta general por la falta de fuerzas del animal.. Y lo solucionó dando pases por los dos pistones, con buen trazo, templanza y corriendo bien la mano, siempre comunicativo. También falló a espadas.

Nacido en Valencia en 1959.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa de Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.