“Soy fraile, pero más torero que tu”
Siempre se ha comentado que los viajes de las cuadrillas cuando van de unas ciudades a otras, tienen un encanto especial, sobre todo porque en esos trayectos se comentan mil y una cosas, relacionadas con la última corrida, o se habla de las previsiones para el próximo festejo. o en definitiva, de temas varios, relacionados con su difícil profesión.
En cierta ocasión coincidieron tres cuadrillas de matadores de tronío que viajaban de Madrid a San Sebastián. En una de las paradas que hizo el tren un fraile agustino se dispuso a ocupar un asiento en el mismo vagón en que viajaban los toreros.
Uno de los banderilleros, se dirigió al religioso, para advertirle de que no le aconsejaba que se instalase allí, porque el lenguaje y la jerga que utilizaban los toreros podía molestarle.
El fraile cuando fue advertido de ello, se dirigió a su interlocutor para decirle:
Calla, calla, pelmazo, que me vas tu a decir a mi, si yo soy más torero que todos vosotros.
Y era un fraile agustino…








