El 15 de mayo de 1947 se celebró la primera corrida del serial madrileño.
Nacida con la idea de recuperar el abono perdido desde hacía unos años, Livinio Stuyck, gerente de la empresa Nueva Plaza de Toros de Madrid, gestora de la entonces flamante plaza de Las Ventas, puso en marcha la feria de San Isidro, compuesta en aquella primera edición por cinco festejos, cuatro corridas de toros y una novillada.
Un serial que comenzó con mal pie, puesto que en la primera función del mismo Rafael Ortega “Gallito” escuchó los tres avisos en el toro que abría plaza y feria, “Capachero”, un ejemplar de Rogelio Miguel del Corral que, desangrado, no llegó a los corrales.
En esta misma corrida, en la que sólo hubo aplausos para Manuel Álvarez “Andaluz”, Antonio Bienvenida fue cogido por su primero y sufrió una grave cornada en la pantorrilla.
La feria fue un éxito económico, con muy buenas entradas a diario y logró consolidarse con el tiempo, convirtiéndose en la más importante del calendario taurino.









