Pasada ya la locura de San Isidro, con las masas casi asaltando las taquillas -clásicas y virtuales- de Las Ventas, fenómeno que va a más y que no se había producido nunca. ¿Inexplicable?. Se han dado varias explicaciones y alguna será la verdadera porque la masa pagaba las entradas más caras que hace años incluso con algunos carteles que tenían poquísimo interés.
Pero dejemos también la buena aceptación de la de abril, sin llegar ni de lejos a lo de Madrid, y aceptados los sanfermines con sus tradicionales llenos diarios del 7 al 14 de julio, y ahora a esperar y ver la temporada y concretamente cuánto público irá a las numerosas ferias y con quiénes. Hasta ahora estaba claro y lo seguirá estando que eran Morante y Roca Rey los que llenaban las plazas y, si encima, toreaban juntos pues llenazo asegurado.
¿Seguirá igual en esta temporada?. Debería, pero hay algunos datos que no lo dejan tan claro y que se han visto en las primeras ferias normales de la temporada. Han toreado como columnas del cartel y sin NHB, juntos sí pero separados no (que en 2025 lo conseguían), más el sevillano que el peruano.
Por eso ahora nos tendremos que fijar, más que nunca, en los datos sobre el público asistente para comprobar si algo está cambiando y por qué. Y empezar haciéndonos preguntas por si el atractivo de las únicas dos figuras que tenemos mengua algo.
Es verdad que pasan los años y que cada vez están más vistos pero Morante está mejor que nunca y Roca quiere estarlo y puede que sí y puede que no. No le hacen ascos a la televisión, sobre todo el de la Puebla, que se deja televisar todo lo que puede y es partidario que la mucha televisión es positiva porque atrae a bastantes nuevos espectadores. Está en lo cierto pero también es verdad que algunos NHB de antes se han quedado en el clásico casi lleno o en el menor y tradicional en el toreo tres cuartos.
Y Morante y Roca siguen siendo los mismos, mejorados o no, y deben seguir atrayendo a las masas como líderes que son en el toreo. Incluso con la ayuda de Talavante que les sigue en triunfos pero no en seguidores.
Hasta ahora, y espero que lo siga siendo, los dos que llenaban las plazas eran ellos dos y ninguno más. Y, si no, cojan la lista del escalofón, y miren uno a uno los nombres, busquen en las entradas correspondientes en los tendidos y tendrán la realidad cruda. Y no quiero dar nombres para no perjudicarles pero ha habido algunos triunfadores, verdaderos o falsos o que no era para tanto, pero cantados hasta que se le fue la voz a los halagadores, que no han toreado ni una después. Ni una.
Vamos, pues, a estar atentos a lo que suceda y poquito a poquito nos darán en bandeja las consecuencias.
Se cometió el error de no cuidar el relevo y tampoco los nuevos jóvenes triunfadores, que los hay aunque pocos pero despertando muchas esperanzas, son solución de momento.
En fin, que -como todo en la vida- hay que esperar.





