Francisco Ponz El Puchano: “Somos los malos de la película, pero nuestra labor es muy importante”

El picador de toros valenciano Francisco Ponz el Puchano ganó en la plaza francesa de Vic Fezensac el trofeo al mejor picador en la corrida concurso celebrada durante su feria. El premio Michael Boix, tras picar un toro de Dolores Aguirre.

 

Todo el mundo habla y no para de que aquello fue un gran espectáculo

“Sí, fue una pelea en la que hubo de todo. Una lucha entre el toro, el picador y el caballo. El animal entró cinco veces al caballo. Provocó dos caídas. Pero al final pude coger al toro arriba y pegarle un buen puyazo. Fue algo muy emocionante. Toreé esa tarde con Román y la verdad es que fue tercio de varas de los que generalmente no se ven.”

 

Es una feria toristay muy especial. Y a la que también acuden muchos aficionados de todos los puntos de la geografía española.

Efectivamente. Allí se valora  y mucho la suerte de varas. Y lo dicho, no es normal que un toro vaya cinco veces al caballo. Lo habitual son dos y, como mucho, tres. Se necesita un tipo de toro especial, que es el que aquella afición demanda y exige. Ese día, en la primera entrada, Román lo puso en la segunda raya de las que pintan en el ruedo en este tipo de corridas. El toro se vino pero echó la cara arriba. Empujó hacia las tablas y me sentó en el cuello del caballo y allí estuve haciendo equilibrios para mantenerme. En el segundo puyazo ya me lo colocó más lejos. Y le cogí bien al toro. Metió los riñones, empujó. Luego el caballo se sentó junto a las tablas y ahí el toro perdió las patas traseras pero bueno, aguanté al toro y se pudo levantar el caballo.”

 

Y la pelea siguió.

Así es. La tercera vez el toro se vino cruzado, cogió al caballo por los pechos y me tiró. En la cuarta entrada pasó lo mismo. Además, yo le tiré el palo y este hizo palanca y la vara se partió y ahí fuimos a parar al caballo y yo por los aires. Y la quinta entrada ya le cogí en el estribo. Le eché el palo para adelante y fue una lucha épica. Empujó el toro y yo lo aguanté.”

 

La cuadra era de Alan Bonijol.

“Sí, eran caballos buenos. En tablas lo que pasa es que cuando a los toros les empujan allí, los caballos no se pueden defender, no tienen apoyo. Yo piqué con el caballo más veterano,  uno que tiene mucha experiencia. El toro empuja porque era su obligación. Y hay que aguantar. En el quinto puyazo eso sí, yo le pegué fuerte y al final acabó yéndose de najas. Fue bravo, aunque no quiso al final seguir empujando.”

 

Es importante que en una plaza como Vic se le reconozca su trabajo, porque en otras plazas, nada más aparecer por el ruedo, mucha gente les pita.

Es que en Vic tienen claro lo que quieren ver, para ellos lo importante es que se arranque el toro de lejos y pelee en el caballo. Luego, la muleta es para ellos algo secundario. En el resto de la corrida los toros tomaron tres puyazos. Eran de ganaderías como Saltillo, La Quinta o Partido de Resina. No hicieron una pelea espectacular ninguno de ellos, pero lo de entrar tres veces al caballo no suele ser normal.”

 

La pregunta es cómo se debe picar al toro, si delantero o trasero.

“El sitio para picar al toro es donde termina el morrillo, para que el puyazo sea bueno. Pero para eso necesitas que el astado te venga humillado y le veas el sitio. Porque si va con la cara arriba, es difícil precisar dónde se lo colocas. Y además, con la velocidad con la que se viene el toro, el puyazo te puede quedar atrás. Echar el palo por delante es lo que a mí me gusta y lo que se debe hacer, aunque es una cosa que no deja de tener sus complicaciones.”

 

Hablemos de lo de meter las cuerdas.

Las cuerdas es la encordonada blanca que hay hasta la cruceta. Ahí es donde hay que meter la puya y donde ya se considera realizado el puyazo. Con las cuerdas dentro es cuando ya el toro sangra y se considera que el puyazo está hecho. A nosotros nos pagan por meter las cuerdas.”

 

Que el toro sangre mucho o poco, qué es lo adecuado.

“El toro tiene que sangrar para que se descongestione y se atempere. A veces le coges una vena y sangra demasiado. No es bueno que el toro pierda tanta sangre. Debe sangrar, sí, pero no demasiado pero hay veces que coges algo y el astado sangra más de la cuenta.”

 

Va colocado con Marco Pérez, y el otro día toreó, como una otras muchas veces, con Román. Dos toreros que muchas veces lidian toros de diversas condiciones. Entre picar uno de Juan Pedro  y uno de Dolores Aguirre tiene que haber un mundo.

“Hombre, al de Juan Pedro, como mucho le vas a dar dos puyazos. El de Dolores te va a empujar y hay que darle más fuerte.  Son dos tipos de toros que tienen dos formas totalmente distintas de embestidas. Ccada toro al igual que tiene su lidia, también tiene su necesidad de que se le pique de una manera o de otra.”

 

Dicen que empujando el toro es cuando más se rompe.

“Así es, cuando mete los riñones en el caballo. Si no se emplea, no se rompe como cuando mete los riñones y empuja apoyándose en los cuartos traseros. Por mucho que barrenes, si el toro no empuja, el castigo es menor.”

 

Hay toros que empujan en el caballo con un solo pitón.

Claro, se acuestan pero no empujan, se ponen al lado del caballo y se apoyan en él. Empujan de mala forma. Eso revela falta de entrega y de bravura y además también así apuntan a que están buscando la salida. Y a veces no salen sueltos porque se enganchan con la cuerda que sujeta el estribo y eso les dificulta huir.”

 

En tiempos pasados, se hablaba de la carioca como un recurso del picador para tapar la salida del toro.

La carioca se puede utilizar para tapar la salida al toro que no quiere ser picado. Es necesaria. Pero la carioca en puridad es cuando le das el espuelazo al caballo  y vas ganando terreno haca adelante  El caballo avanza y defiendes a la montura para que no le cojan por el pecho. Y así tratas de defenderla.”

 

Los toreros se fijan en la corrida que van a torear. Y los picadores deben fijarse en la cuadra de caballos de la plaza en la que van a torear.

Sí, en cada sitio sabes qué cuadra de caballos vas a tener, y de qué tipo de monturas vas a disponer. Los comportamientos de las distintas  cuadras son diferentes. Hay unas que sirven más y otras menos. Y sitios a los que vas muy relajado y muy tranquilo porque sabes que los caballos van a ser buenos y otras veces, sin embargo, vas preocupado porque eres consciente de que los caballos te van a poner en dificultades.”

 

A veces echan toros al corral. Pero los picadores han rechazado alguna vez un caballo de una cuadra.

“Bueno, no es lo normal pero yo, por ejemplo, ya que hemos hablado de Alain Bonijol,  una tarde en Mont de Marsan, para matar una corrida de Victorino Martín, trajo dos caballos. Uno era muy nuevo y yo había picado ya con él en otra ocasión. Y le dije que pusiera otro, porque ese caballo no estaba preparado para una plaza como esa y enfrentarse una corrida de Victorino. Y trajo otro. Porque yo ya tenía la experiencia con él.”

 

Pocos después de lo de Vic, en San Isidro se vició un gran tercio de quites entre David de Miranda y Víctor Hernández. La suerte de varas propicia esto.

“Por supuesto. Si el toro entra varias veces al caballo, la gente lo valora, y además eso propicia que cuanto más puyazos se pongan, más oportunidades de entrar al quite tienen los toreros. El espectáculo tiene que ser completo, y además de ver al toro entrar al caballo, ver competir en quites a los toreros es un espectáculo del que no hay que privar al aficionado.”

 

Es un hecho normal que les piten en las plazas.

No nos pita el aficionado, nos pita el público que no es aficionado y que no nos considera. Somos los malos de la película, pero también somos muy necesarios porque la gente  no sabe la importancia que tenemos los picadores a la hora de ahormar a los toros. Pero ya antes de que llegue el toro y apenas nos hemos colocado en el tercio, silban. Y a veces sale todo bien y aplauden, pero en general hay una predisposición en el público no aficionado a meterse con nosotros.”

 

Pero luego un espectáculo como el toro de La Quinta, el día de San José de 2025 en la plaza de toros de Valencia es inigualable.

“Sí, porque lo reconoció el público y el propio Román, que estuvo muy cariñoso conmigo. Es lo que busca un profesional y una tarde com o esa hace que valga la pena todo lo que has hecho y todo lo que llevas en la profesión. Eso es lo que te compensa y que se te reconozca es algo muy emocionante para nosotros.”

 

Los viajes son tremendos. El día de Vic, Román había toreado la tarde anterior en Bocairent y la corrida de era a las 11:00 de la mañana y llegó con la lengua fuera.

“Nosotros habíamos toreado una semana antes con Marco Pérez un día en Córdoba y luego nos hicimos 1300 km de viaje para llegar a Nimes. Aparte del miedo y la responsabilidad, es una matada lo de los viajes. A veces decimos en plan de guasa que lo duro no son los toros, sino los viajes. Llegas a las 9:00 de la mañana a un sitio y tienes que torear a las 11:30. Y vestirte de torero y tirar para adelante. Pero que no falte. Que luego llegua el invierno, no hay viajes y lo que queremos es torear.”

 

Echa uno de la mirada para atrás y se acuerda de su debut con picadores como novillero  en 1993

Fue el 13 de junio con Pepín Liria y  Javier Rodriguez novillos  del Jaral de la Mira. Y luego el 20 de agosto toreé con Vicente de Bejarano y José Manuel Samos. Se suspendió en el cuarto y su solo pude matar un novillo. Al día siguiente me fui a la plaza de toros a ver a Emilio Miranda,  el empresario diciéndole que solo había matado uno y me dijo que ya me pondría el año que viene. Entonces yo pensé que a lo mejor cambiaba la empresa y que iba a estar un año más o más sin torear y gracias a Dios, mi amigo Copetillo me dijo que no me lo pensase. Que me hiciese picador. Y lo cierto  es que con ese consejo acertó. Y así estoy, feliz como profesional y como picador. Es mi vida. Hasta que me jubile.”

Nacido en Valencia en 1959. Ha desempeñado su labor en diversos medios de comunicación como Radio Nacional de España, Hoja del Lunes, EL SOL, El Toreo, Toros 92, 6 toros 6, El Taurino Gráfico, El Ruedo, La Lidia, Tendido Alto y LEVANTE EMV, aquí desde 1989 hasta 2016.

Es autor de más de veinte libros de temática taurina y es comisario de la exposición permanente del Museo Taurino de Valencia.

Ha pronunciado conferencias en las sedes del Instituto Cervantes de Beirut, Amman, El Cairo, Casablanca, Almaty, Sofía y los Clubs Taurinos de Londres y Nueva York.

Desde el año 2012 dirige el Foro Taurino del Casino de Agricultura de Valencia y dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.

En la actualidad es redactor en los portales Avance Taurino y Tauroimagenplus, así como en la revista de la Unión de Federaciones Taurinas de España (UFTAE) y colabora en el programa de radio “Toros con El Soro” de Intereconomía Radio y El Remolino de Ocho TV.

Desde septiembre 2019 dirige el programa Tendido 1 en Play Radio 107.7 FM.