El personaje y, sobre todo, la personalidad del torero, Juan Belmonte ha inspirado gran cantidad de obras tanto literarias como pictóricas y escultóricas. Y hoy viene a colación un montaje teatral que se estrenó en el año 2021, y que ha participado en muchos eventos como el festival de Avignon en Francia y también en el de Otoño de Madrid. Se trata de Solo te hace falta morir en la plaza, de Angélica Liddell. Con él subtítulo Liebestod-. El olor a sangre no se me quita de los ojos. Juan Belmonte.

Liebestod significa «muerte de amor». Según la autora, el aria final de la ópera Tristán e Isolda de Wagner se cruza con Juan Belmonte: «Se cruzan para darle voz a mi oscuridad y al origen de mis obras. Es la historia de mis raíces y la historia de mis abismos»,
Esta obra forma parte de Historias del Teatro III, un proyecto de Milo Rau producido por el Teatro Nacional de Gante y estrenado en el festival de Avignon. Ennella la dramaturga ha elegido al compositor Richard Wagner y su ópera dramática del mito adúltero Tristán e Isolda, un gran relato del amor imposible. El amor y la muerte invitan al espectador a tener la experiencia del absoluto. En Liebestod, la muerte de amor, la directora explora los orígenes del teatro trágico, pero también de la corrida de toros y abre sus brazos a los amantes wagnerianos, a los animales perseguidos y al torero Juan Belmonte. Con producción de Atra Bilis, sus intérpretes han sido Angélica Liddell, Gumersindo Puche, Nazaret de los Reyes y Patrice Le Rouzic.
Está obra se publicó asimismo en formato de libro en Ediciones La Una Rota de Segovia, en 2021, en un volumen de 94 páginas.
Angélica Liddell nació en Figueres en 1966. Con su compañía Atra Bilis, fundada en 1993 junto a Sindo Puche, ha estrenado una veintena de creaciones con las que ha obtenido numerosos premios. Escritora, directora teatral y actriz, la trayectoria de Angélica Liddell traza, desde principio de los años noventa, una curva de crecimiento sin parangón en la escena española. Sus obras oscilan entre el expresionismo desgarrador, la crítica social, la pureza y la búsqueda del significado a través del dolor y la subversión. Como escritora, directora y actriz ha estrenado una veintena de creaciones, entre las que destacan El matrimonio Palavrakis (2001), Y cómo no se pudrió Blancanieves (2005), Perro muerto en tintorería: los fuertes (2007) y Maldito sea el hombre que confía en el hombre (2011). Ha obtenido numerosos premios, como el Premio de Dramaturgia Innovadora Casa de América por La pasión anotada de Nubila Wahlheim; el Ojo Crítico Segundo Milenio a toda su trayectoria y el Valle Inclán por El año de Ricardo. Sus textos han sido traducidos al inglés, francés, rumano, ruso y portugués.








