Viernes, 27 de septiembre de 2024. Plaza de toros de Algemesí. Lleno en tarde agradable. Un novillo de Hermanos Serrano para rejones, bueno, tres de San Isidro y uno de Toros de Tenorio (5), con cuajo y de juego en general manejable. El rejoneador Sebastián Fernández, oreja. Adrián Centenera (tabaco y oro), silencio tras dos avisos y oreja. Javier Zulueta (rosa y oro), silencio tras aviso y palmas tras aviso. Actuó como sobresaliente Sergio Salas El Pijorro (azul y plata). Entre las cuadrillas lució en la brega Gómez Escorial. Presidió concejal de festejos, Natxo Silvestre.
Enrique Amat, Algemesí
La feria de Algemesi continúa y afronta sus últimos días. En el festejo estuvo presente, como todos los días, el gran aficionado Vicente Roig. Y al que se le echa mucho de menos una vez más esta feria es a nuestro compañero, amigo y maestro Paco Pico, el decano de los informadores taurinos. No, solo de España, sino del mundo mundial.
A mediodía, uno tuvo el placer y el privilegio de disfrutar de la compañía y de una excelente comida preparada por Fernando en la peña Kasidebaes, acompañado de ese magnífico farmacéutico e insigne bodeguero que es Luis Corbi. Como estos días, aparte de sentarse a ver los festejos taurinos en el Cadafal, uno tiene la oportunidad de ponerse al día con amigos y conocidos. Y pisar santuarios como L’ Hort de la Vila, el legendario Garrofera y el Valhalla, centro neurálgico de Vicente Adam.
Por la tarde se lidió un novillo de Hermanos Serrano para rejones, que salió muy distraído y abanto de chiqueros aunque luego, cuando sintió los hierros, se vino arriba Y no dejó de perseguir a las cabalgaduras con celo y fijeza. Tres de San Isidro con cuajo y de juego en general manejable, al igual que otro de Toros de Tenorio.
Castaño lombardo, bociblanco y bien hecho el que abrió plaza, que renegó el caballo y se salió suelto. Luego fue y vino y se dejó, aunque se puso complicado a la hora de matar. Bien presentado el segundo, al que le pegaron con saña en el caballo y luego se resintió durante su lidia. Quiso, pero se quedó corto. El cuarto, bien de presencia, aceptó un buen puyazo en varas. Y luego embistió con transmisión, fijeza y siempre queriendo romper para adelante. Y el castaño quinto, con más cuajo, apenas recibió castigo en varas. Bueno, noble y repetidor, no tuvo exceso de raza, pero sirvió mucho para el torero.
El rejoneador Sebastián Fernández repetía actuación tras sus triunfos de años anteriores, que le han valido ser anunciado dos veces en la feria de Algemesi. Ya en la tarde del jueves había brillado a gran altura en una actuación convincente, pero que no tuvo remate con los aceros. También utilizó la garrocha de salida, aunque con escaso relieve, y luego clavó dos rejones de castigo. Se vino arriba en banderillas, un tercio en el que dejó llegar mucho al novillo y clavó ganándole la cara de frente y reunido y arriba. Mató de dos pinchazos y un rejonazo.
Adrián Centenera es un novillero de Arganda del Rey, quien ha conseguido este año notables actuaciones en plazas de aquella zona. Impecablemente vestido de torero, se mostró como un torero compuesto, enterado y con oficio, que conoce la profesión y sabe torear, aunque a su trasteo quizá le faltó un pelín de algo más. Falló con las armas toricidas. Y tras saludar con dos faroles de rodillas en el tercio al cuarto, brindó al escultor Rafa Mir, la familia de este y su propia familia. Lo muleteó con buen aire, pisando terrenos de compromiso, en una faena de buen fondo y en la que lució por el sentido de la ligazón. Cumplió con creces.
A Javier Zulueta se le vio como un torero que tiene un excelente corte, sabe torear, pero anda en el límite de la decisión y del valor. Se puso bonito, pero escaso de compromiso. Su faena al segundo, con mucha forma y poco fondo, se desarrolló entre la indiferencia general. Y mira que esto es difícil en Algemesi. Y también mató mal. Por ahí abajo, dicen aquello de: “Má güeno el”. Oiga, pues en Algemesi, “ni fu ni fa”.
Y también anduvo por la línea de la compostura vacua ante el quinto, en una labor en la que se mostró pinturero, pero no se puso nunca de verdad. Y además dio un mitin con los aceros.