Ovaciones en el cierre

Concluyó la temporada en la Monumental madrileña.

 

Las Ventas, 12 de octubre.

Lleno.

Toros de Garcigrande (1º y 2º) y Victoriano del Río.

El Cid, ovación y palmas tras aviso.

Alejandro Talavante, silencio y ovación con aviso.

Isaac Fonseca, silencio tras aviso y ovación tras aviso.

 

 


Miguel Ángel Herráiz

Foto: Plaza 1

 

Fin de la temporada taurina en Las Ventas con toros de Garcigrande (1º, 2º), Cortés (3º) y Victoriano del Río (4º, 5º, 6º) de buena presencia, disparidad de comportamiento y con juego suficiente para los toreros. Noble y con humillación fue el primero al que El Cid toreó con dignidad pero sin la decisión suficiente para cuajarlo. Poco recorrido y escasa transmisión tuvo el segundo ante el que Talavante exhibió destellos sin redondear faena. Recorrido y prontitud mostró el tercero frente a Isaac Fonseca quien le dio todas las ventajas para disfrute del público. Duración y fijeza tuvo el cuarto con el que El Cid no exteriorizó la firmeza necesaria que el astado requirió. La nobleza, celo y prontitud del quinto no tuvo la adecuada respuesta de Talavante frente a este toro de muchas posibilidades. El encastado, incierto y manso sexto le correspondió a un entregado Fonseca, quien había venido a por todas, que no perdonó quite y que veía como se esfumaba la Puerta Grande. Empujado por las circunstancias y sus ganas de triunfo arriesgó, se puso en el sitio y sufrió una cogida de escalofrío con volteo y búsqueda en la arena, donde con ensañamiento fue castigado por el de Victoriano del Río enganchándolo por la chaquetilla dos veces. Afortunadamente pudo recuperarse, volver a la cara del toro y enardecer al público con su entrega y vibrante toreo, hasta el punto de que al abandonar el albero fue despedido con una estruendosa ovación que finalizó al salir por la Puerta de Cuadrillas.

El Cid en su primero destacó en un par de series por el izquierdo toreando con suavidad, ligando y rematando con largos pases de pecho. Cumplió pero no derrochó actitud de triunfo. En su segundo toreó con la muleta planchada y sin la determinación suficiente para transmitir pero sin dejar que le enganchara la muleta.

Talavante saludó a su primero en el centro del ruedo con templadas verónicas, tafalleras y una buena media. Con la muleta en el tercio toreó con suavidad, ligó y sus cambios de mano tuvieron prestancia para rematar las series. Aunque noble la escasa fuerza del astado hizo que la faena fuera a menos. A su segundo lo recibió de pie con dos faroles, vistosas verónicas, tafalleras y artística media. Brindó al público. Lo intentó por los dos pitones pero el blandeo del toro por el izquierdo, los enganchones por el derecho y la preventiva ventaja al pasárselo no ayudaron a que la faena remontase.

Isaac Fonseca recibió a su primero con una larga cambiada junto a tablas. Se asentó en el centro del ruedo para hacer su quite. Citó de frente dejándolo llegar con cercanía y transmisión por valerosas saltilleras, gaonera y revolera. Inició de rodillas con la muleta desde los medios con vibrantes pases cambiados por la espalda y por delante. Prosiguió de pie desde el tercio citando de lejos, pasándoselo templado, acariciando la arena con la muleta y ligando. En las siguientes series sufrió enganchones y remató hacia afuera faltando ajuste. Retomó el ajuste por bernadinas que le devolvieron la conexión con el público. A su segundo lo saludó con dos cercanas largas cambiadas de rodillas junto a tablas. Brindó al público. Fue espectacularmente levantado cuando toreaba de muleta y por suerte pudo continuar la lidia. Se vino arriba Isaac, volvió a torear de rodillas cerca de tablas y se lo pasó con cercanía sintiendo la incondicional entrega del público. Apasionante final de faena.