Hay días en que la historia se detiene un instante para mirar al ruedo. Días que comienzan como cualquier otro y acaban convertidos en eternidad. El 12 de octubre de 2025 fue uno de ellos.
Hace unos días finalizó la Feria de las Novilladas de Algemesí, por la que pasaron los principales nombres, o casi, del escalafón. También ya se han celebrado las otras ferias destacadas en las que se tiene como base a la novillería, muchos de cuyos miembros deben ser quienes cojan el relevo de las actuales figuras. Habrá que ver cómo responden.
No se mata lo que es arte, ni se apaga una pasión, que la Fiesta es patrimonio del alma y del corazón.
Los o el del arte, Morante. En este 2025 han ocurrido varios cambios muy positivos para la tauromaquia o simplemente cambios sorpresa. Uno de ellos es quién manda: los del valor o los del arte. Siempre se ha dicho, y parecía un dogma torero: “los del valor, a mandar, y los del arte, a acompañar”.
Los festivales taurinos son fiestas benéficas que incitan a la alegría y, en ocasiones, a la frivolidad. Pero también son recordatorios de que este arte no admite liviandades. El toro siempre es un toro y no hay enemigo pequeño. Cada vez que un astado pisa la arena el peligro se convierte en compañero inseparable.
Pues nadie explica la razón por la que TELEMADRID no televisa la feria y ha dejado a muchos con dos, o tres, palmos de narices esperando ser tan felices como en SAN ISIDRO. Y lo hace con un par de narices.






