La vida sigue su curso sin pausa y tras la Navidad llega un nuevo año, cargado de ilusiones, proyectos y objetivos. Es ahora momento de ponerse a trabajar de firme para conseguir lo que nos hemos propuesto.
Le valen muchos adjetivos a la corrida-espectáculo histórica de los VICTORINOS-BOLIVAR-DE JUSTO. Muchos: histórico, apoteósico, inolvidable, irrepetible, oportuno, esperpéntico, ridículo, surrealista, increíble, injusto, feliz, exagerado, asombroso, etc.
Que nadie se llame a engaño, el 2022 no será como el año pasado, cuando se dio un número comedido de festejos, con combinaciones atractivas, aforos reducidos, precios superiores a los habituales y con éxito generalizado de público. Se prevé que la nueva temporada pueda celebrarse con normalidad, es decir, ferias más largas y ocupación total de los tendidos. ¿Volverá a rebajarse el importe de las entradas?
División en CALI aunque todos califican la feria como histórica o inolvidable. VICTORINO ya triunfa en las AMÉRICAS y a este paso no se pondrá el sol en su imperio. Otro triunfador TAUROEMOCIÓN-ALBERTO GARCÍA, que montó –valiente– esta feria en condiciones difíciles. Y desde luego EMILIO DE JUSTO, polémico para JORGE ARTURO DÍAZ REYES. Verán lo que escribe JORGE ARTURO, al que una vez más tengo que agradecerle que me reproduzca todos mis artículos: “EMILIO DE JUSTO es torero de la empresa que a su vez nombra a la presidencia”. Léanlo otra vez : nombra a la presidencia. ¿Es posible llegar a esto?
La falta de unión del sector y su tirar cada cual por su lado ha sido, de siempre, uno de los principales problemas que ha tenido el mundo del toro. Sin un objetivo común y sin que todas las partes remen en la misma dirección es complicado avanzar.
Seguimos disfrutando, o no sé, del taurinismo y del taurineo. También en Navidad y espero que en el 2022. Taurineo, que es taurinismo light y a veces un poco horterilla. O negativo. Pero taurinismo y taurineo, nunca se cansan para bien o para mal.





