Se cerró la renovación de abonos de MADRID para la de Otoño con otro éxito y con números más positivos todavía. Números facilitados por PLAZA 1, con feria con MORANTE y la gesta de ÁLVARO SERRANO que sigue la estela de matar 6 novillos en LAS VENTAS. Y los otros carteles, pues lo que hay. No para entusiasmarse.
Aunque aún quedan dos meses por delante, y todavía mucha tela por cortar y cosas que contar, parece que es con el noveno mes del año cuando se enfila la recta final de la temporada. El fin del verano, la vuelta a una normalidad en buena medida alterada por las vacaciones y sus trastornos, y el retorno a la rutina del día a día nos provoca esa sensación melancólica de fin de ciclo.
Casos difíciles de entender y por supuesto de explicar. Por ejemplo oir a Manuel Amador: "Nuestro objetivo es colocar la Feria de Albacete en lo más alto del panorama español”. ¿Y dónde está con una afición con fama y hechos siempre de fidelidad y de muy exigente en otros tiempos, con la plaza casi llena siempre, con un toro de superior categoría, con la feria primera de septiembre y superior a alguna otra plaza de primera?. ¿Dónde vive Amador?
Por todo lo alto reaparece la goyesca de RONDA, mientras esperamos la televisión en la de OTOÑO y tenemos auténtica riada de espectáculos por la pequeña pantalla y, como dice un amigo, bienvenidos sean aunque algunos rocen la bazofia. Ahora estamos sobre todo en manos, aunque hay más, afortunadamente, de dos autonómicas: Telemadrid y Canal Sur.
Una iniciativa pionera de la Diputación de Málaga ha abierto un debate que no se debería dejar pasar. El modelo de canon cero para La Malagueta plantea una nueva forma de entender la gestión pública de las plazas de toros: proteger al abonado y priorizar la calidad de los festejos.
Cuando el mundo taurino anda en plena vorágine, con multitud de festejos a diario, fiestas y ferias en toda España, el disfrutar de una corrida de toros en casa, desde tu sillón favorito, con aire acondicionado, sin apreturas ni nadie que te clave las rodillas en el lomo, es una experiencia que, quieras que no, se agradece. Y, además puedes elegir entre una amplia oferta o, a golpe de tecla, ir saltando de una plaza a otra sin moverte del sofá. Una maravilla.






