La plaza de Las Ventas es la única capaz de poner a circular a un torero con una sola actuación. El toro de Madrid es la piedra sobre la que cada torero va ocupando su lugar. Ellos lo saben, por eso es el coso donde siempre muestran una disposición y un compromiso especiales
Sigue el sanisidro 2023 triunfal de público y orejero (ya vendrán los rabos en cuando haya algo verdaderamente extraordinario y completo) y está bajando el toro y subiendo las protestas del sector que no se resigna a que esa plaza se vuelva una más de pueblo. Pancartas en los tendidos contra la subida de precios (aunque no se nota por la gran afluencia de público). Y protestas sonoras contra algunas corridas faltas de trapío y de fuerza. Este país, como dice y ha impuesto en citarlo así la izquierda, antes llamado ESPAÑA, traga todo impávido y pasota . Manicomio preocupante. Y LAS VENTAS, raras.
Acaba de ratificar los presagios que apuntó en el pasado ciclo de Fallas, cuando el estoque le privó de un éxito apoteósico. Ahora, de nuevo en Valencia, Nek ha abierto la puerta grande tras una faena memorable esta vez excelentemente rematada. No hace tanto tiempo triunfos así daban la oportunidad de hacer 40 novilladas y ponían a circular. En la actualidad todo es más complicado y cuesta sumar contratos hasta la llegada de septiembre, el mes de las ferias de las novilladas.
No corren buenos tiempos para la tauromaquia, en cuanto a su reconocimiento y aceptación en el ámbito político y su marginación por parte de ese disparate tan peligroso y dañino como es lo políticamente correcto. Y hay especial interés en desvincular de la, digamos, cultura oficial todo aquello que se signifique particularmente con el mundo taurino.
Lo que ocurrió en Madrid el 11 de mayo en la plaza de Las Ventas es de lo peor que he visto en los últimos años. Puerta grande a EMILIO DE JUSTO por una faena discutible y discutida y un casi bajonazo. Público enloquecido NPI. Presidente NPI que no vió -debe tener algún defecto en la vista- dónde cayó la espada ni supo contar pañuelos, seguramente no hizo una buena primaria ni terminó por saber las cuatro reglas.
Habrá que escribir de las dos orejitas del presidente de nombre raro, quizá la locura peor y más injusta vivida en muchos años en Madrid, con público NPI y el del palco más NPI. Increíble después “para arreglarlo” lo dicho y lo escrito. Tenemos tema para rato, al que dedicaré mi próximo artículo .Mientras tanto, hay danza con muchas cosas curiosas.






