Fue una buena noticia y lo sigue siendo que San Sebastián de los Reyes hace 3 años iniciara la celebración con motivo de la festividad de su Patrón de dos encierros que bautizó como blancos… Al parecer porque es tiempo de nieve… Pleno invierno cuando aumentan las dificultades. Bienvenidos desde el primer momento porque la localidad madrileña del norte tiene mucha tradición y experiencia en los encierros, de las que más en España.
Presentados en gala los carteles de FALLAS. Algunos los alaban entusiásticamente ¿por qué?. Menos mal que hay toreros jóvenes que son necesarios. Todo lo demás, lo que hay, como en CASTELLÓN, y lo que habrá en SEVILLA y lo que hay, e incluso lo que no hay, o no interesa, en SAN ISIDRO. Tenemos que acostumbrarnos a que, por ejemplo, la ausencia de DANIEL LUQUE en VALENCIA sea notable, cuando en los últimos tiempos no lo habría sido, incluso en la pasada temporada porque estaba MORANTE. Como hay que agarrarse a lo que se tiene, están impulsando, con lógica, a TALAVANTE para que sea el otro nombre de los carteles con ROCA REY. Si consigue calentar un poco más las taquillas, más de lo visto hasta ahora. Lo demás, no se engañen, lo que hay.
Valencia abrirá la temporada taurina de 2026 con un ciclo fallero marcado por el anhelo de renovación. Bajo el lema “la feria de la ilusión”, el coso de la calle Xàtiva presenta unos carteles que, sin romper del todo con el pasado, apuntan a un relevo generacional largamente postergado y hoy más necesario que nunca. En un escalafón envejecido, el reemplazo, aunque lento, no puede posponerse.
El genial cineasta albaceteño José Luis Cuerda acuñó una frase -el título de una de sus más célebres películas, Amanece que no es poco- que ha hecho fortuna y sirve ya de muletilla al hablar de algo relacionado con lo importante que resulta que las cosas, al menos, puedan hacerse o, mejor, intentar hacerlas. En el mundo de los toros no parece, sin embargo, que haya calado.
Pues igual todavía no es necesario plantearlo, pero la orejitis moderna puede afectar a Madrid con nueva afición y muchos aficionados jóvenes. Es palpable que las exigencias de Las Ventas no son tan rigurosas como antes y decaen temporada tras temporada aunque de forma muy lenta. Todavía hay diferencias con el resto de las plazas.
En un tiempo en el que la tauromaquia parecía condenada a la introspección, en el que, contadas excepciones, sólo unos pocos toreros salían de sus propios territorios nacionales, ha resurgido la inquietud por el toreo itinerante, por despreciar los posibles inconvenientes y viajar a América y por venir de allí a Europa. La recuperación de esa vocación, que fue norma en otras épocas, está devolviendo a la Fiesta una mayor dimensión cultural y competitiva.






