¿Las veremos? ¿No se complica cada vez más?. Lo importante son las ferias por tv. Las de Valencia, Sevilla, Madrid, Pamplona y Bilbao. Las que daba todos los años Movistar y que se pudieron ver en 2023 por última vez después de una buena atapa de muchos años. Las corridas de la pantalla al sillón de casa, en el mejor tendido para muchos o por edad o por dificultades para viajar o por bolsillo escaso. O simplemente por comodidad.
La riada inundó ciudades y lo embarró todo, calles, casas, industrias, garajes, dependencias… Se llevó vidas y hogares, también comercios y puestos de trabajo. Un mes después de la tragedia se siguen limpiando las zonas afectadas y se mira hacia un negro futuro económico.
La verborrea de SIMÓN CASAS ha servido esta vez para algo, para pararle los pies al tal PEDRO HACES, el “incruento” defensor de la corrida sin sangre, no de la Tauromaquia. Ya no hace, deshace. No nos quieras tanto y tápate y vete del todo. No necesitamos estos defensores.
La pasión y la emoción deben ser inexcusables en un festejo taurino, en cuya razón de ser está la lucha y el riesgo. Y aquellos dos factores provocan no sólo la asistencia a dichas funciones sino también la controversia y la división de opiniones, elementos así mismo imprescindibles para que haya interés en ellas.
La aventura de Diego Ventura, su carrera, sus últimos años, su significado, su proyección, sus valores, su vocación, su entusiasmo y todo lo que nos muestra en los ruedos merece la pena ser analizado. Todo el mundo se fija más en el toreo a pie que en el de a caballo. Y es lógico pero no hasta el punto de dejar de lado el rejoneo o prestarle poca atención o ni siquiera la que se merece.
Los políticos acaparan también la actualidad política.






