Se siente y no se para de hablar de la muerte en los corrales de la MALAGUETA de mi tocayo RICARDO ORTIZ, hijo del gran MANOLO, matador de toros, como después fue RICARDO, y excelente banderillero.
Hay tardes que no pertenecen al tiempo, sino a la memoria.
Cuando la feria de fallas es ya historia, consumida como esos magníficos monumentos de cartón y madera que le dan forma, reducidos a ceniza, convertidos en humo, en una extraordinaria alegoría de lo que es nuestro paso por este río que va a parar al mar que es el morir -Jorge Manrique-, al margen de esta reflexión, baldía para casi todos, en lo taurino deja notas de no poco interés.
Pues sí y como siempre pero con nuevos detalles. Como el que no se han hecho eco los medios que tratan el mundo de los toros.
Los números no entienden de debates ideológicos y hablan con claridad. Los datos de asistencia, abonos y participación popular revelan una realidad marcada por el crecimiento, la renovación del público y el impulso decisivo de la televisión como gran escaparate de la Fiesta.
Afortunadamente sigue en alza la moda de ir a los toros como se ve en la demanda para las ferias de MADRID y SEVILLA, que además aumentaron para el 2026 los abonos en cifras significativas.






