Los problemas antitaurinos se suceden por todo el orbe taurino sin que se promueva una verdadera alianza internacional que defienda la tauromaquia a nivel global. A las crecientes trabas con las que se encuentra el sector en España, hay que sumar las de Colombia, Ecuador, Perú, Venezuela, Méjico y ahora Francia.
CÉSAR RINCÓN dio la cara, de verdad, en COLOMBIA, por la tauromaquia, el toreo y las corridas de toros en su tierra. Y era la quinta embestida de los malasangres antis. Pero ganaron en el Congreso la cultura y tradición taurinas colombianas. Gran intervención de CÉSAR, cumbre, que hay que buscar y leer. Enhorabuena y gracias.
Cuando la temporada española, a falta de algún festejo de última hora, ya es historia y llega la hora de balances, recopilaciones, resúmenes y recuentos, al margen de un saldo positivo, dos son los nombres propios que destacan en la misma: Morante de la Puebla y Roca Rey.
Milagroso porque este MORANTE es un milagro y yo no he visto nunca nada igual en mi larga vida de aficionado y de profesional del periodismo. Primero, porque he seguido día a día su trayectoria durante, repito: día a día, sus 25 años de alternativa: los 23 primeros se parecen poquito a los 2 últimos y porque difícilmente recuerdo a un ser humano próximo a mí que haya cambiado tanto. Y lo ha hecho para el bien de la tauromaquia, del toreo y, natural y paralelamente, de sí mismo.
Morante de la Puebla, Roca Rey y Daniel Luque han sido tres matadores fundamentales de la temporada. Tres maestros heterogéneos. Cada uno en su rol. Quizá en tres estatus distintos. Hasta podría argumentarse que “juegan” en ligas diferentes, pero sin duda tres pilares del 2022.
Pese a que mucho se habla y presume de la grandeza de miras de la que, supuestamente, se goza en estos nuevos tiempos, la realidad, a poco que se rasque y escarbe un poco, confirma una situación bien distinta.






