Diego Carretero será el próximo sabado 23 de junio, nuevo matador de toros, con tan sólo 21 años recién cumplidos.
La de San Isidro 2018 fue la feria de las nubes por muchos motivos : las hubo y muy abundantes, mucha lluvia, viento, frío, y –en definitiva- mal tiempo. Mandaron las nubes, protagonistas casi todos los días.
Uno trataba de ser optimista, pensar bien y concedía, por eso, un tiempo de espera para comrobar qué y cómo lo hacía el nuevo ministro de Cultura, Máxim Huerta. Pero no ha habido tiempo. Ha sido dimitido, como quien dice, a los dos días de su nombramiento. De nuevo Unamuno lleva razón... ¡Qué país, qué paisaje y qué paisanaje!
Hay que hablar otra vez –y espero no volver a tocar el tema - del público del rejoneo, tan diferente al del toreo a pie. Nada que ver. Otra tauromaquia diferente con sólo un elemento común : que las dos se celebran en una plaza de toros.
Frank de la Jungla nunca escondió su rechazo a la tauromaquia. Sin embargo un día entró en una plaza de toros y, mientras los antis le insultaban de forma atroz, se encontró con el respeto de los aficionados y con una pasión por el animal que él desconocía. El nuevo ministro Màxim Huerta siempre rechazó el toreo. Quizá si se acerca a un coso taurino descubra que no es lo que su prejuicio le dictaba y, quién sabe, incluso rectifica.
Aunque es normal que haya a quien no guste - y hasta disguste- el espectáculo taurino -a mucha gente tampoco le gusta el fútbol, o echa pestes de la actividad política, por ejemplo: si a todos nos gustase lo mismo tendríamos un muy serio problema-, quien reniegue de la fiesta nacional por sistema es que ni la conoce ni se ha acercado a ella. Y, como dice el magistrado y escritor Mariano Tomás Benítez, no se puede juzgar algo que no se conoce y, mucho menos, condenarlo.






