Aunque todavía faltan muchos días para que acabe el invierno, ya se puede decir que la estación del frío se ha terminado. A pesar de que el termómetro siga marcando por abajo y el gris se mantenga como color predominante, ya no haya más remedio que volver al tajo.

Pido esperanza para un buen año con una buena temporada 2019 y la ilusión de que los Reyes Magos den a los taurinos ilusión y ganas de trabajar para resolver los problemas pendientes. Esa es la esperanza y la ilusión mías pero la realidad va a por otra parte y hemos visto pasar en blanco octubre, noviembre y diciembre sin que se haya movido un dedo. No sé qué hace la Fundación el Toro de Lidia ni la gran empresa de empresas que preside el incontenible verborreico Simón Casas.

Desde el percance de Zaragoza y en estas temporadas de pirata con el ojo tapado, Juan José Padilla se ha triplicó. No es aquel único de las corridas duras y entero físicamente sin más secuelas que las cornada que sufrió como aquella gravísima en Pamplona donde un toro le perforó el cuello y de la que quedan fotografías impresionantes.

Si convenimos que, en conjunto, la de 2018 fue una temporada de nota positiva y abundantes puntos de interés, lo normal es que la que ahora amanece siguiese la misma senda. Por más que la política y sus inescrutables vericuetos sigan siendo una amenaza real y muy seria.

Un adiós que llega con retraso. Esperado, deseado, inaplazable, el adiós del Cid viene por la necesidad de no demorar más lo que parecía cantado. No hay más que ver cuántas toreaba, dónde y con quién en las últimas temporadas.  Cada vez menos. Hace años ya su decadencia era tan clara como evidente.

A pesar de que en invierno las noticias referentes a la confección de carteles escasean y de que el ambiente taurino se enfría en esta época del año, los aficionados mantienen viva la llama de la ilusión esperando las combinaciones de las primeras ferias de la temporada. Y aunque no parece que en 2019 el funcionamiento del sistema taurómaco vaya a cambiar demasiado, hay pequeños indicativos que señalan que pueden comenzar a suceder cosas positivas en su entorno (si de verdad se hace lo que se dice y se aprovechan las coyunturas).

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO

PÍDENOS PRESUPUESTO