Sanfermines 2017, los más paganos y los más religiosos en este mes y año. Divinos y humanos. Y con el toro como gran bandera.
Si bien la comunidad científica acaba de certificar que el animal más peligroso para el hombre es... el mosquito, transmisor de muchas enfermedades y males, sigo pensando que el ser más letal para el hombre, como ya pusiera de manifiesto Hobbes en el siglo XVII, continúa siendo... el hombre.
El secreto del incuestionable tirón mediático de los encierros no hay que buscarlo sólo en ver correr a 3.000 personas delante de un grupo de astados, sino en lo bien que lo han hecho los diferentes medios de comunicación que a lo largo de los últimos años han programado encierros en sus parrillas. Pero quienes están retransmitiéndolos no deben olvidar que la razón de ser del toro, y por tanto de los encierros, estriba en su posterior lidia, y que la valentía de quienes huyen mientras sus piernas se lo permiten de la estampida de los astados es muy diferente a la de quienes después, en la plaza, se quedan quietos ante los mismos animales.
Dámaso González volvió a revalidar en las corridas de San Jaime sus continuados éxitos en esta plaza, convirtiéndose de esta forma en el gran triunfador de la temporada en Valencia. Anunciado hasta en tres tardes, se llevó un total de cuatro orejas. Por su parte, el recién alternativado Vicente Ruiz El Soro, anunciado hasta en tres tardes, mantuvo su cartel de gran esperanza del toreo valenciano y, a pesar de no tener suerte en sus dos primeras comparecencias, logró abrir la puerta grande en la última de ellas. Y Luis Francisco Esplá, sin llegar a tocar pelo, ofreció una de sus mejores faenas ante un sensacional toro de Miura. Los carteles de la feria de Julio de Valencia del año 1982, organizada por la sociedad integrada por los hermanos José y Manolo Flores Camará y el matador de toros retirado Pedro Martínez Pedrés, con Emilio Miranda en funciones de gerente, estuvieron compuestos por un total de siete corridas de toros, dos novilladas picadas y un festejo de rejones. De los festejos mayores, uno fue una corrida concurso de ganaderías organizada por la Diputación y otra la Corrida de la Prensa. Un largo abono en el que Vicente Ruiz El Soro, ídolo de la afición de Valencia y quien había tomado la alternativa en el ciclo fallero, fue anunciado como base del abono, en correspondencia al enorme cartel del que disfrutaba en esta plaza. Y otro de los ídolos de esta afición, el manchego Dámaso González también hizo un triplete …
El cura no sabía que era un gran torero. No sabía que fue un gran torero ni siquiera que fuera torero. Hay que dar más datos y ampliar lo que dije en Clarín del domingo pasado.
La celebración estos días de las fiestas de San Fermín trae al recuerdo al escritor estadounidense Ernest Hemingway, quien con sus novelas y reportajes popularizó estas fiestas pamplonesas por todos los rincones del mundo. Y es que la tauromaquia estuvo presente en muchas de las obras de este singular, polémico y polifacético escritor. Así sucede en Fiesta, su primera novela larga, editada en 1927. Tal vez la más cuidada y para gran parte de la crítica, la mejor de todas. Encarnado en uno de los protagonistas, Robert Cohn, Hemingway es el eje central de una historia donde juegan un papel protagonista las fiestas de San Fermín y un matador de toros. En la ficción, Pedro Romero, quien estaba inspirado en la figura de Cayetano Ordóñez Niño de la Palma, con quien al escritor le unía una gran amistad. Su argumento narra la historia del viaje a Pamplona de un grupo de americanos e ingleses exiliados en París en los años veinte, y el reencuentro entre Brett Ashley y Jake Barnes, quienes durante la guerra vivieron una intensa relación. Es una novela donde España aparece como un país exótico, lleno de folclore, flamenco, mujeres, toros, vino y diversión. Todo aquello que deslumbró a este escritor americano durante sus visitas a nuestro país. Por eso, más de ochenta años después de publicada, Fiesta sigue siendo una obra de culto. Todo un misterio literario que propició que las fiestas de San Fermín de Pamplona alcanzaran una proyección mundial. Y gracias a ella se dio …






