En un día tan importante para la Fiesta del Toro como es el 7 de julio, San Fermín, el Presidente de Unión de Criadores de Toros de Lidia, Antonio Bañuelos, ha querido escribir un artículo para recordar estas fiestas y esta feria.

Lo vivido en los últimos tiempos, convulsos, revueltos y muy difíciles, han dejado, sobre todo, una cosa clara: la improvisación a que se fía la solución del más mínimo problema y el desconcierto que eso ocasiona y en el que se nos coloca. Si entendemos por entropía la medida del desorden de un sistema, el nuestro se sale.

La intención de los profesionales taurinos es retomar la actividad en las plazas de toros cuanto antes. Pero todos los esfuerzos se encaminan hacia la organización de corridas. Ninguna noticia sobre la celebración de novilladas picadas. Nada dedicado al futuro de la tauromaquia. Mal estaba el asunto para los novilleros antes de la pandemia y mucho peor se ha puesto ahora.

El toreo no es de derechas, estúpidos. Ni de izquierdas. Ni de centristas. Ni de ricos. Ni de pobres. Ni de asalariados ni de capitalistas. Ni de intelectuales ni analfabetos. Ni de cultos ni incultos. Ni de la ciudad ni del campo. Ni de agricultores, pescadores, ganaderos de manso etc. Ni de ingenieros ni barrenderos. Ni de mujeres ni hombres. Es de TODOS.

Aunque parecía que nunca iba a llegar el día, finalmente y con el verano se acabó oficialmente el estado de alarma que nos ha tenido confinados durante tres interminables meses. Pero no con ello acaba la pesadilla. El riesgo permanece y la temporada continúa paralizada.

COLOCA AQUÍ TU PUBLICIDAD

PÍDENOS PRESUPUESTO

PÍDENOS PRESUPUESTO