En el histórico estadio de Wembley -aunque en sus modernas instalaciones actuales sólo queda el recuerdo de hazañas pretéritas- se vivió el pasado primero de junio -otra fecha ya para los anales y antologías- una jornada importante. También para la tauromaquia.
Pues sí, lo dejaron solo arriba. Hasta el año pasado el peso de la temporada lo compartía con El Juli y Morante. Este 2024 empezó con Morante, pero se ha quedado solo al cortar temporalmente el torero de La Puebla. Solo.
Felipe VI, Rey de España, presidió la corrida de la Prensa en Madrid. Su presencia secundaba la voluntad del pueblo, a quien pertenece la Tauromaquia. Otro monarca, en este caso del toreo, ha anunciado que interrumpe la temporada. Morante arrastra problemas mentales que necesitan un tratamiento adecuado y sin prisas. La mejor noticia sería que las dos majestades regresaran pronto a los ruedos.
Pese a que sigue habiendo gente y aficionados que cuestionan la fórmula, su envoltorio y todo lo que la rodea, lo bien cierto es que la feria madrileña es todo un éxito, al menos en cuanto a asistencia y repercusión, aunque tampoco hay que desdeñar lo mucho bueno habido en el ruedo.
Desde hace muchos años teníamos las corridas de la Beneficencia y la Prensa, de gran prestigio, organizadas por las entidades correspondientes fuera de la empresa y nada que ver con San Isidro salvo en algo importante: volvían a Madrid los triunfadores de la isidrada. Había más: la del Montepío de Toreros. E Incluso según el año alguna benéfica se añadía.
Lo de COLOMBIA es fortísimo : prohibidos los toros. Y más fuerte todavía la última y principal causa de lo ocurrido: el pueblo pasota al que le importa todo un pito. Ha faltado pueblo, y cuando no hay pueblo… dice CÉSAR RINCÓN. Como en ESPAÑA para tantas cosas. Sigue adelante el manicomio del mundo ¿Hacia dónde vamos?. Sin pueblo no hay nada. Desde luego CÉSAR. Y que no le echen la culpa a los dictadores satánicos. Hacen bien en aprovecharse ¿O no es así?






