Termina el carrusel Morante 2023 del sí-no-corto-sigo y termina El Jul ¿Termina?. Esta etapa sí. Ésta. La de llevar parte del peso del toreo, figurar en todas las ferias importantes y hacer frente a la responsabilidad como torero y a la presión como hombre. Y se ha ido entre el cariño del público.
La fuerza mental mueve montañas. Muchas veces consigue llevarnos más lejos de lo que nuestro cuerpo pretende llegar. Nos alivia dolores reales, nos anima, nos da fuerzas, nos envalentona. Hay situaciones en los que un suceso fortalece nuestra mente e ilumina lo que antes veíamos totalmente oscuro. A Morante le faltó un golpe de suerte para recargarse de moral y decidirse a terminar la temporada a pesar de su lesión física.
Con el adiós de El Juli se ha puesto la lupa sobre una generación de toreros que, habiendo tomado la alternativa en torno al cambio de siglo, siguen en activo y copando puestos en los principales carteles. Y sin que a muchos de ellos parezca que les avise el reloj biológico. Ahí siguen.
El mejor argumento contra los apocalípticos antitaurinos es llenar las plazas, porque, si el pueblo quiere toros, toros tendrá, a pesar de inquisidores, censores e impositores. Saber que el coso monumental de la capital de España se verá colmado durante la Feria de Otoño y comprobar que el palenque de Algemesí sigue llenándose a la cita de las novilladas, es la prueba del inequívoco interés que sigue despertando la tauromaquia.
Se va a ir con hechos de triunfador (ahí quedan sus tardes en su temporada del adiós), con la afición intacta y en la edad de una figura con cuerda todavía para más o mucho más. Y con el cariño del público, que lo ha acogido, aplaudido y vitoreado y hasta aclamado pidiéndole alguna vez incluso desde los tendidos que no se fuera. Y además críticos, cronistas, comunicadores y asimilados llorando algunos a moco tendido como si el toreo se fuera a acabar y otros poniéndolo en su sitio de figura del toreo, que lo fue indiscutiblemente.
Tiempo de retiradas y sustituciones cuando la temporada está finalizando. A destacar la corrida de adioses triunfalísima en SALAMANCA, en el mano a mano LÓPEZ CHAVES-EL JULI. Dos casos diferentes y coincidentes. LÓPEZ CHAVES se despide de SALAMANCA, su tierra, y del toreo. Para siempre. Parece. EL JULI también se despide de SALAMANCA, pero le quedan más compromisos en otras plazas importantes como SEVILLA y MADRID. Finaliza una etapa pero del gran futuro ¿qué? ¿Para siempre o para poco? ¿Olvidarse del todo o puerta abierta para volver? Ya veremos.






