La comparecencia de Marco Pérez como único espada y nada menos que en San Isidro tenía su miga. Y sus méritos para el joven espada de Salamanca:
Lo normal en SAN ISIDRO es que vayan muchos famosos a chupar cámara. Pero no es tan normal que asistan muchos toreros. Antes había una costumbre, que nunca entendí, de desaparecer del mundo taurino y, por supuesto de las plazas, tras la retirada y yo lo achacaba a falta de afición.
Después de 20 años sin corridas de toros, después de dos décadas de ostracismo taurino impuesto por políticos totalitarios, Ondara vuelve a anunciar dos festejos mayores. Dos carteles originales e interesantes organizados Joselillo de Colombia, un entusiasta rebelado contra la injusticia y apasionado por revitalizar un coso conocido como “La joya levantina” sin tener en cuenta dificultades ni riesgos. Llenar los tendidos sería la mejor respuesta que pudieran dar los aficionados.
Hace unos días cumplió años, y no una cifra cualquiera: 93, Francisco Picó Grau, periodista de vocación y oficio, que pese a su edad y los naturales achaques, sigue al pie del cañón, atento a la actualidad y lo que pasa a su alrededor y entorno, escribiendo a diario sus notas sobre sociedad y sucedidos.
Es y será uno de los toreros de San Isidro 2025. El maltratado Fortes, que tan poca suerte ha tenido en su carrera taurina. Cosido a cornadas, algunas de ellas, concretamente dos, como para retirarse y dejar esto. Pero no. Seguir y seguir, su lema. Y superar tanto percance. Y tan poco valorado negándole oportunidades, sobre todo en los últimos tiempos. Como para irse y decirle adiós al toreo, pero no. Ahí quiso seguir y siguió.
Muy bien y muy justo el homenaje a Victorino Martín Andrés, antes Albaserrada, en su corrida In Memoriam del 15 de junio como postre a San Isidro.





