Todo un ejemplo

Hace unos días cumplió años, y no una cifra cualquiera: 93, Francisco Picó Grau, periodista de vocación y oficio, que pese a su edad y los naturales achaques, sigue al pie del cañón, atento a la actualidad y lo que pasa a su  alrededor y entorno, escribiendo a diario sus notas sobre sociedad y sucedidos.


Paco Delgado

No es fácil, ni frecuente -y menos con el ritmo de vida actual, con la contaminación y los disgustos que nos da nuestra increíble tropa política o lo que sea- llegar a esta edad. Y menos con la cabeza tan clara y bien dispuesta. Pero ahí está el señor Picó. 93 velas sopló el pasado día 22 de mayo, el señor Picó, el decano, yo creo que mundial, de los periodistas taurinos. Un caso excepcional.
Descendiente de una familia, de modestísimos agricultores, dedicada a las tareas del campo, muy pocas tierras y todas ellas de secano, Francisco Picó Grau nació en la alicantina ciudad de Callosa de Ensarriá, el día 22 de mayo de 1932, día de la Santísima Trinidad, ya que su padre, tras ejercer como maestro de escuela en algunos pueblos de la provincia de Alicante, aprobó la oposición al Cuerpo de Correos y Telégrafos y fue destinado a la oficina de Correos de Callosa con la categoría de oficial técnico. Después de varios traslados y mudanzas fue destinado a Valencia, donde creció, estudió y se hizo un hombre y un nombre nuestro Picó.
Desde bien pequeño mostró maneras y estando todavía en edad escolar ya era jefe de clac en varios teatros y salas de fiestas de esta ciudad, a los que iba de uno a otro en bicicleta y con una sincronización perfecta que le permitía llegar a cada sitio en el momento justo para arrancar las ovaciones por las que le pagaban sus buenas pesetillas.
Al mismo tiempo trabajaba ya de botones en una entidad bancaria de la que con el tiempo, y merced a su trabajo, disposición y buen hacer, llegó a ser director de una de las sucursales más importantes de la ciudad  del Turia: la de la Feria de Muestras, en un tiempo en el que aquella institución era la más destacada e influyente de España.
También supo compaginar aquel puesto con su otra actividad profesional, puesto que desde que en 1958 comenzó a colaborar con el diario ABC, Francisco Picó ha sido habitual en la prensa taurina valenciana. Tras su paso por Nuevo Diario, su vuelta a ABC, su fichaje por la Agencia EFE, Antena 3 o La Razón, a día de hoy sigue colaborando, y a plena satisfacción, con Avance Taurino, publicación en la que ya firmó en el primer número que se editó de la misma, el 22 de julio de 1993.
Bienvenidista devoto y confeso, criticó y combatió abiertamentente y sin miedo a quien fue el amo del cotarro en los años sesenta y tenía enloquecida a la afición.  Es, además, un gran admirador de Enrique Ponce, a quien tiene como uno de los tres toreros más importantes de la historia. Ha escrito la biografía del fotógrafo Cano, la historia de su familia y varios tomos sobre anecdotario taurino, faltando todavía al menos uno para completar su obra (y otro en el que se cuenten sus propias anécdotas y vivencias, que no son pocas ni faltas de gracia y humor).
Seriedad, rigor, formalidad… profesionalidad, son las cualidades que de siempre han distinguido a este periodista que, además del tema taurino, también ha escrito sobre economía, política, cultura o defensa, habiéndose hecho merecedor a la Medalla al Mérito Militar con Distintivo Blanco, que le fue concedida por sus reportajes sobre las maniobras que llevó a cabo el Ejército en distintos puntos de nuestra geografía y que luce con tanto orgullo como los que le conocemos presumimos de su amistad y trato. Y para los que sigue siendo un ejemplo.
¡Felicidades, señor Picó!

Aunque nacido en Madrid y criado en Albacete, ha pasado ya más de media vida en Valencia, donde está afincado desde 1977.

Socio fundador, en 1988, de la agencia de publicidad Avance D.P.S.L., sigue ejerciendo en ella como director de publicaciones y llevando el tema taurino en la misma.

Es autor de alrededor de setenta libros de temática taurina, entre ellos los resúmenes de las temporadas en la Comunidad Valenciana, desde 1994 hasta la actualidad; además ha escrito Historia de la tauromaquia en la Comunidad Valenciana, Una década en el ruedo, Tal día como hoy, El color en el toreo, De seda y oro, Historias de San Isidro, Historia de la plaza de toros de Alicante, Con la pata p’alante, Historia de la feria de fallas, Los toros son cultura ¡Claro que sí!, Caricatoros, Los toros en el siglo XXI, Camiserito… y las biografías de Vicente Barrera Cambra, Maribel Atiénzar, Ivarito, Enrique Ponce o el toro Ratón…