No puede haber discusión posible a la hora de nombrar al triunfador de esta temporada que será recordada para siempre. Una campaña marcada por la fatalidad pero en la que ha vuelto a brillar un nombre por encima de todos: Enrique Ponce.
Ferrerazo grande en Badajoz. Antonio Ferrera se superó. El primer ferrerazo fue en el 2019 en la de Otoño de Madrid. Antes, algún cambio que otro de este torero transfigurado (Nos han hablado de la Transfiguración del Monte Tabor. ¿Ésta es más grande y completa?).
El arte es irreverencia, atrevimiento, osadía, liberación, frescura… ¿Acaso el toreo tiene que ser dogmático, imperativo e inamovible? No parece mala cosa que aparezcan toreros que rompan reglamentos absurdos y abonen el campo de la libertad de expresión sobre el albero.
“Nuestros mandarines se parecen a los toreros medianos: ¿sabe usted en qué? Pues en que no rematan…”, afirma Pedro Hillo mientras conversa con Fernando Calpena en la novela Mendizábal, la más taurina de los Episodios nacionales. Y lo hace para referirse al ministro de Hacienda, Juan de Dios Álvarez y Méndez, más conocido por Mendizábal. Hillo, sacerdote y taurino, desconfiaba de la forma de torear o de gobernar del ministro: “Hará lo que todos. Empezará con mucho coraje, y un trasteo de primer orden…, pero se quedará a media suerte. Usted lo ha de ver… Que no remata, hombre, que no remata… Y créame usted a mí; mientras no venga uno que remate, no hemos adelantado nada”. Se cumple un siglo de la muerte de don Benito Pérez Galdós y me temo que hemos avanzado muy poco. El ministro de Cultura y Deporte de España, José Manuel Rodríguez Uribes, en la entrevista publicada en El Mundo, el pasado 19 de octubre de 2020, ha tirado un derrote contra fiesta de los toros por no defenderla y fomentarla, el cargo obligaba, como parte sustancial de nuestro acervo cultural. Sin embargo, sí que anima a ir al teatro, el cargo obliga, porque a diferencia del toreo “es una cuestión pacífica y no despierta polémicas”. Desconozco si todavía se cumple en España la aseveración machadiana recogida en Proverbios y cantares: “De diez cabezas, nueve / embisten y una piensa”. En todo caso, espero que la del señor ministro pertenezca al grupo de …
Déjenme que insista en mi alegría. Ni los más viejos del lugar habían visto en estas fechas más festejos celebrados y televisados esta semana. Acabado Jaén, esto se convertía en un lago sin agua. Silencio total. Ni una actividad. Sólo las rupturas de apoderamientos que se sucedían por eso, porque eran muy amigos y estaban muy contentos de cómo iban las cosas. Ahora, a Jaén, se le sumó Barcarrota y su presidencia en balcón de las Siete Torrres (dos tardes), Montoro (otras dos) y Badajoz (ferrerazo para comentar despacito), y otras además de los novilleros y sus múltiples certámenes. Lo nunca visto.
En menos de veinticuatro horas pasamos de la esperanza a la estupefacción, de la ilusión a la desazón y del optimismo a la indignación. Ese fue el periodo de tiempo en el que el ministro de Cultura dejó ver con total claridad que no hay nada que hacer con este gobierno.






