Pues sí, hay ambiente taurino y su reflejo me servirá para completar mi artículo anterior “Los toros y la Semana Santa” porque el ambiente, o los recuerdos de otros años, siguen en lo más vivo.
Que los tendidos de las plazas de toros se ocupen a la mitad de su aforo podía verse de forma negativa antes de la pandemia pero positiva durante el Estado de Alarma. Que prospere una ley que pretende prohibir la libre entrada de menores de 18 años en recintos taurinos sólo puede verse de mala manera, y que el sector no se pronuncie al respecto peor.
Por fin parece que amanece. MATILLA despierta a todo el toreo, de golpe y a cartelazo limpio con EL MATILLAZO. El Palacio de Vista Alegre de Madrid va a ser el escenario del San Isidro 2021, S.D.Q. y la Comunidad dice amén. Carteles redondos, rematados, atractivos, poniendo lo mejor de cada casa.
El pasado día 21 de marzo fue el Día Mundial de la Poesía, una celebración que creó la UNESCO en 1998 para reflexionar sobre nuestro tiempo a través de la palabra. Y en nuestro tiempo, y en nuestra palabra, la fiesta taurina ha tenido, y tiene, una repercusión más que notable, también en la poesía.
Los toros y la Semana Santa de España están muy unidos. Como siempre y en todas las grandes tradiciones de nuestra tierra torera y religiosa. Se buscan y se encuentran.
Mientras Sevilla espera tener toros y Madrid no (de momento), situación que reflejo en mi artículo “Por fin despiertan de su letargo”, hay otras plazas menos importantes que sí tendrán. Quieren ver toros. Como Leganés, como Jaén, como Sanlúcar, etc. Y la paradoja: ANOET, la de Organizadores de Espectáculos Taurinos, insisto Organizadores, que esa es oficialmente su marca, y los que organizan son los que se han ido de ANOET, JOSÉ MARÍA GARZÓN y ALBERTO GARCÍA…






